Nobel de la Paz
Fotografía: EFE/EPA/Stian Lysberg Solum/Archivo
Guadalajara, Jalisco.

La comunidad científica se sorprendió luego de conocer a los galardonados de los Premios Nobel en Medicina y Química, ya que ninguno de los científicos que han tenido que ver con el combate a la pandemia por el SARS-CoV-2 fueron los ganadores.

Incluso, directivos de varias farmacéuticas, así como sociedades e institutos científicos, habían externado en las redes sociales sus favoritos, entre ellos la húngara Katalin Kariko y el estadounidense Drew Weissman, quienes allanaron el camino para la tecnología de las vacunas ARN mensajero con los fabricantes Pfizer y Moderna.

Kariko tiene más de 40 años trabajando en esta nueva tecnología de la vacuna contra Covid, explica el investigador del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), José Ángel Regla Nava.

“Parte de la comunidad científica esperábamos, me incluyo, que probablemente una de las candidatas que recibieran el premio Nobel fueran Katalin Kariko con el doctor Wesmin, que en esta época trabajan de manera conjunta. La doctora Kariko sobre todo, que trabaja en la Universidad de Pensilvania, ha trabajado muchos años para conseguir esta metodología y, sobre todo, mencionar que lleva 40 años trabajando en ello”.

Otros de los favoritos eran los científicos que descifraron el genoma del SARS-CoV-2, pero tampoco fueron nombrados.

El premio Nobel de Medicina fue otorgado a los estadounidenses David Julius y Ardem Patapoutian, por sus descubrimientos de receptores para la temperatura y el tacto.

Sus aportaciones han revelado uno de los secretos de la naturaleza, al explicar la base molecular para sentir el calor, el frío y la fuerza mecánica, que es fundamental para nuestra capacidad de sentir, interpretar e interactuar con el exterior e interior, y esto podría incluso ser un precursor para medicamentos para el tratamiento del dolor, explica el también virólogo de la UdeG, José Ángel Regla Nava.

Mientras que el Premio Nobel de Química fue otorgado al alemán Benjamin List, y el británico David MacMillan, reconocidos por el desarrollo de una herramienta para la construcción de moléculas: la organocatálisis.

Sus usos incluyen la investigación de nuevos productos farmacéuticos y también ha contribuido a que la química sea más ecológica.

Sin embargo, el virólogo Regla Nava se dice confiado en que en la próxima entrega de este Premio ahora sí sean reconocidos los científicos que han ayudado en el combate al Covid-19:

“No tengo ninguna duda que ambos recibirán el Premio Nobel en un futuro próximo, probablemente el próximo año o los años venideros”.

Rocío López Fonseca

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