Vargas Llosa
Fotografía: Andrea Gutiérrez
Guadalajara, Jalisco.

La libertad de expresión es la medida más segura para saber si un país es democrático o no, advirtió el escritor Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, durante el acto de apertura del Foro de Periodistas “Los Desafíos de la Libertad de Expresión, Hoy”, organizado por la Fundación Internacional para la Libertad, la Universidad de Guadalajara (UdeG) y Canal 44.

En la inauguración, realizada en el paraninfo Enrique Díaz de León, el Rector General, Ricardo Villanueva Lomelí, aseveró que México es una democracia con libertades, pero no iguales para todos, y señaló que ese es un tema que debe discutirse. De ahí la importancia del Foro, al que acudieron periodistas nacionales e internacionales.

El escritor peruano-español puntualizó que en América Latina la libertad de expresión es un tema de actualidad.

“Si hay libertad de expresión, hay democracia. No es suficiente, por supuesto, para que funcione una democracia, pero si no hay libertad de expresión, no hay democracia. Eso es absolutamente claro y válido para todos los países del mundo. En América Latina hemos experimentado -por desgracia- a lo largo de nuestra historia, esa falta de democracia que significa fundamentalmente la libertad de expresión”, enfatizó.

En el escenario mundial, el ensayista y periodista Álvaro Vargas Llosa, director del Consejo de la Fundación Internacional para la Libertad, subrayó que, hablando precisamente de ese derecho de la libertad de expresión, “no son buenos tiempos; las cosas van bastante mal”, ya que en varios países latinoamericanos simplemente no existe esa garantía y mencionó los casos de Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Agregó que, en una “sociedad sana”, los periodistas vigilan, supervisan y fiscalizan a los poderes, pero ahora se invirtió ese rol.

“En cierta forma, lo que estamos viendo es una desnaturalización total de la libertad de expresión, de tal forma que es el poder, los poderes, pero en este caso el poder del Estado, el que está supervisando, vigilando y fiscalizando a quienes ejercen o deberían estar ejerciendo la libertad de expresión. Se han invertido completamente los papeles y, por tanto, los hombres y mujeres del periodismo están a la defensiva, están obligados constantemente a protegerse, a justificarse y a defenderse”, señaló.

En su turno, Ivabelle Arroyo, directora de la revista El Andén, precisó que en México existe acoso e intimidación a los reporteros y la agenda la marca en forma predominante la Presidencia de la República.

“Ese periodismo político nacional vive hoy alrededor de una agenda monolítica, dictada perversa y hábilmente desde Palacio Nacional, pero además padece el triple flagelo de la falta de articulación económica con los lectores, la dependencia ante la publicidad gubernamental, y reitero: el acoso desde el púlpito presidencial”, manifestó.

El periodista de El Financiero, Salvador Camarena, mencionó que los medios de comunicación tradicionales y digitales deben asumir una actitud de autocrítica y preguntarse: ¿Por qué replican todas las conferencias mañaneras de López Obrador?, pues consideró un exceso la amplia difusión que se hace del discurso presidencial.

“Al menos desde las alternancias, los mensajes del titular del Ejecutivo de nuestro país no se reproducían ni tanto ni tan febrilmente como con el actual mandatario. ¿Por qué la prensa de hoy no se toma la calma para sopesar, antes de publicar, lo que dice este presidente, que encima se repite mucho, muchísimo? Somos los mejores aliados de este presidente, incluso cuando nos desacredita. ¿Por qué se tiene que publicar todo lo que dice, cómo lo dice, diga lo que diga, o por qué se tiene que transmitir en directo en nuestros sitios de internet?”, afirmó.

El moderador, Enrique Krauze, aclaró que al Foro se invitaron a periodistas de todas las tendencias y de todas las corrientes de pensamiento, aunque algunos no aceptaron la convocatoria.

Ignacio Pérez Vega

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