Desaparecen ocho personas
Fotografía: EFE/Sáshenka Gutiérrez/Archivo
Guadalajara, Jalisco.

La noche del 30 de septiembre de 2020 recibió la última llamada de su hija Saraí.

Ella iba a bordo de un auto de plataforma en la Colonia Villa Fontana Diamante, en Tlajomulco de Zúñiga. Llegaría en 10 minutos a casa… eso fue lo que avisó.

A más de un año de la desaparición de su hija, Claudia Guevara no pierde la esperanza de volverla a ver. Ella estaba muy contenta porque sería abuela por segunda ocasión, pues Saraí estaba embarazada.

Siendo abuela, Claudia cuida a hijo de Saraí, por lo que también juega el rol de madre y padre. Cada semana acude al Servicio Médico Forense en busca de respuestas.

Por ahora tiene una posibilidad, ya que identifico restos que pueden ser de su hija. A este proceso se le llama “confronta”, y es cuando se toman muestras de ADN de familiares y éstas se comparan con cuerpos que se tienen bajo resguardo. Esta etapa es la más difícil para Claudia, por lo que tiene que ver.

A pesar de vivir esta situación, Claudia atraviesa por otro dolor: El que provoca a la familia y los amigos cercanos el hecho de “desaparecer”, ya que se han alejado, a raíz de la desaparición de Saraí.

Una historia más de esta pesadilla que parece interminable: son los desaparecidos en Jalisco.

Iván De León Meléndrez