Secuelas por COVID-19
Imagen: AFP
Guadalajara, Jalisco.

“Los casos de COVID-19 se han disparado, en los últimos días se paso de 900 casos diarios a más de mil en promedio. Lo más alarmante es que la Mesa de Salud siga indiferente y no solicite la obligatoriedad de los cubrebocas”. Alertó el colectivo de pacientes con COVID-19 Persistente.

Señalan que aunque el COVID-19 a dejado de ser mortal, en la mayoría de los casos; ya que las hospitalizaciones y muertes han descendido las secuelas están dejando una estela de síntomas y padecimientos que las autoridades federales y estatales están ignorando.

“El mero hecho de que no haya tantas muertes, no solamente responde a la ayuda de las vacunas que frente a estas nuevas variantes. Las vacunas ya no son tan suficientes como lo eran antes, es porque la gran mayoría de las personas vunerables ya perdieron la vida. Y yo no he escuchado hoy ningún gobierno que se haga algún homenaje que fallecieron por esta enfermedad que no fueron dos o tres probablemente habría que multiplicar por cuatro o cinco la cifra oficial. Y hay como una agenda política de sepultar de la memoria colectiva lo que ha sucedido con esta enfermedad en estos dos años y medio de pandemia”. explica el fundador y paciente del colectivo de LongCovid, Cesar Medina.

Los pacientes son los que han levantado la voz desde el inicio de la pandemia, pacientes que han quedado con secuelas. Se han identificado más de 200 síntomas, pero se encontraron que había alrededor de 60 secuelas post COVID-19 de largo plazo más comunes. Entre los más recurrentes son fatiga, dolor de cabeza, desórdenes de la atención, pérdida de cabello, dificultad para respirar.

Los pacientes con LongCovid se han enfrentado a la negativa de las autoridades de salud ante volver a las medidas de contención, el control de aforos en lugares cerrados y al uso obligatorio de cubrebocas, pero hay más:

“A lo que nos hemos enfrentado los pacientes con COVID-19 persistente en México es a un rechazo sistemático de las autoridades de salud de los tres niveles de gobierno. A negar la realidad de que COVID-19 es una enfermedad que trae consecuencias a largo plazo. Es una enfermedad que no es únicamente respiratoria, es un patógeno que tiene efectos adversos en todos los sistemas del organismo“. Declaró Medina.

Se han documentado a pacientes, que después de COVID-19, debutaron con cardiopatías, insuficiencia renal, diabetes, alguna enfermedad autoinmune, entre muchos padecimientos más. Se pronostica que no habrá sistema de salud que alcance atender a estos pacientes, por ello, la urgencia de evitar contagios.

“Cuando tienes un patógeno que causa problemas gravísimos de salud a largo plazo, incluso en personas asintomáticas, la verdadera pandemia no fue 2020-2021, la verdadera pandemia es lo que viene y estamos seguros que si las autoridades siguen ignorando esta realidad. No habrá sistema de salud que pueda hacerle frente a este reto”. puntualizó el fundador.

El COVID-19 prolongado, persistente o crónico, puede mantenerse por semanas, meses y años. El problema es que las autoridades del sector salud no la reconocen como una enfermedad en sí, por lo tanto, no se atiende como debería ser.

Rocío López Fonseca

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