Fotografía: EFE/Luis Villalobos.
Ciudad de México, México.

Las deficiencias en los sistemas de riego, en gran parte obsoletos, y la falta de tecnificación son los principales problemas de una parte del sector agrícola mexicano, al que se ve como el villano en el mal uso del agua por desperdiciarla demasiado.

“Se usan técnicas ancestrales de riego (por ejemplo por inundación) lo cual genera grandes pérdidas de agua”, dijo Eduardo Vázquez, director ejecutivo de Agua Capital, organismo que promueve la seguridad hídrica en el Valle de México.

Con motivo del Día Mundial del Agua que se celebra cada 22 de marzo, Vázquez recordó la importancia de “valorar la potencial reconversión de los cultivos, porque algunos consumen mucha agua y no todos ofrecen una competitividad como productos”.

El sector agrícola es el que más agua ocupa en el país, un 76 %, pero también es el que más la desperdicia.

“Otro 14 % del agua se usa en ciudades, un 5 % en industria y el 5 % restante para generación de energía eléctrica, entonces ese 76 % nos dice que hay grandes áreas de oportunidad de mejora”, señaló Vázquez.

Agregó que de alguna manera los incentivos para el uso del agua en el campo reflejan un desequilibrio porque muchos agricultores no pagan por el uso del agua y por otra parte tienen subsidiada la tarifa eléctrica, “además de la ineficiencia de muchas prácticas”.

Aunque los porcentajes de agua utilizados en las ciudades y en la industria son bajos “no por ello no existen oportunidades de eficiencia y de mejor uso del recursos”.