recorridos turísticos en calandrias 
Fotografía: Ignacio Pérez Vega
Guadalajara, Jalisco. 

Las calandrias eléctricas regresaron a la actividad tras ocho meses de la restricción que les impuso el Gobierno de Jalisco y el Ayuntamiento de Guadalajara como una medida preventiva durante la pandemia.

Cinco calandrias eléctricas se instalaron frente a la presidencia municipal y comenzaron a realizar sus recorridos por los sitios históricos de la ciudad. Las calandrias tiradas por caballos aún no están listas, debido a que los equinos deben ser revisados por la Dirección de Control Animal del Ayuntamiento tapatío.

Pedro Aguilar Bautista, presidente de la Asociación de Calandrias Turísticas Tapatías AC, vestido con su uniforme, llegó desde las 8 de la mañana al centro de Guadalajara y expresó que la autorización para atender de nuevo a los turistas, les devolvió la sonrisa. 

“Desde marzo estamos parados. Hace dos días sentíamos el agua hasta el cuello. Ya no podíamos resistir. Fue muy difícil sostener esta situación. Afortunadamente nos llega como caída del cielo la noticia de que ya podemos trabajar. Estamos contentísimos de que ya estamos en el centro histórico y vamos a sacar adelante al turismo, a jalar gente y a trabajar”, expresó.

Durante los ocho meses en que no trabajaron, los calandrieros se emplearon en forma temporal como albañiles o como conductores de taxis y de camiones urbanos, para sostener a sus familias y darle de comer a sus caballos, en el caso de quienes tienen calandrias tradicionales.

“Mira, hubo compañeros que se fueron a la obra, de albañiles, otros se fueron de taxistas, otros se fueron de camioneros, otros se fueron a los tianguis a vender, otros pusieron cenadurías, le hemos buscado de todo. Hay otros compañeros que querían hacer trámites para entrar a una empresa, pero por la edad ya no les daban chance. Todos buscamos una fuente de trabajo que apenas estábamos sobreviviendo; el agua sí nos estaba llegando al cuello”, explicó.

En Guadalajara hay 55 calandrias: 16 son vehículos eléctricos y 39 son carruajes jalados por caballos. 

Los paseos en calandria comienzan a las 8 de la mañana y concluyen a las 9 de la noche. El recorrido de 30 minutos lo bajaron de 300 a 280 pesos y el de una hora de 400 a 350, para atraer a más visitantes, incluso a paseantes locales.

Ignacio Pérez Vega