cáncer cervicouterino
Imagen: Ninfem
Guadalajara, Jalisco.

Aunque detectar el cáncer cervicouterino es relativamente fácil, ya que se realiza con un estudio llamado Papanicolaou, esta enfermedad sigue siendo de las primeras dos causas de muerte por cáncer en las mujeres.

En el mundo se reportaron más de 600 mil nuevos casos y 300 mil fallecimientos por esta causa. Tan sólo el año pasado, en México provocó cuatro mil 335 decesos.

Pero, ¿por qué no hay una detección oportuna? La mayoría de las mujeres posterga su revisión ginecológica debido al pudor, a la pena o vergüenza y, en algunos otros casos, a la incomodidad del estudio del Papanicolaou, que es molesto y en algunos casos hasta doloroso.

Las mismas pacientes describen al espéculo vaginal, conocido como el “pato”, como rígido, duro y frío.

Ante esta realidad, y para fomentar más compromiso de las mujeres por su salud y evitar que esta experiencia sea lo menos dolorosa e incómoda posible, la diseñadora industrial Adriana Rosales Dávila presentó como proyecto de tesis modernizar este aparato ginecológico, fácil de usar por las y los trabajadores de la salud que realizan este estudio, además de ser más amable con las usuarias.

“No es nada grato. Creo que mi análisis fue que ha sido un instrumento que fue pensado para la praxis, para lo funcional, mas no para la usuaria que también es la paciente. Tenemos el doctor, que es el usuario directo, que es quien lo manipula, pero también tenemos a la paciente como usuaria, que es en quien lo usa. Entonces, decidí tener este diseño centrado en la usuaria y darle voz a todas estas mujeres que vivimos esta incomodidad, y que aparte de todo, es un problema de salud pública porque muchas mujeres prefieren no ir al ginecólogo para no vivir la experiencia terrible”.

“Entonces, qué importante es que, a partir de un instrumento que tiene estas características derive en que muchas mujeres no vayan al ginecólogo y corremos el riesgo de no atendernos y no detectar a tiempo enfermedades, infecciones, etcétera. Por ejemplo, el cáncer cervicouterino, el virus del papiloma humano, que requieren de este instrumento para ser detectados y tratados”.

Este tipo de cáncer se diagnostica con mayor frecuencia en mujeres de 35 a 44 años; la edad promedio de diagnóstico es de 50 años.

El cáncer cervicouterino puede crecer desde la superficie del cuello uterino que se ve en la vagina, llamado ectocervix, o desde el canal que va de la vagina al útero, llamado endocervix. Hay dos tipos principales de cáncer de cuello uterino que se denominan según el tipo de célula donde se originó el cáncer: carcinoma de células escamosas y adenocarcinoma.

El carcinoma de células escamosas representa entre 80 % y 90 % de todos los cánceres de cuello uterino.

¿Pero cómo es este instrumento? explica la diseñadora de la Universidad Autónoma Metropolitana.

“Este como funciona es un cilindro, tomamos las agarraderas éstas, como si fuera un eje, lo tomamos y se hace como rollito y, pues, la inserción es ergonómica, porque estás metiendo únicamente esto, que está súper bien compactado, se introduce, se abre y se puede manipular para tener la mayor apertura para poder colocarlo, buscar el cérvix y ya está”.

La diseñadora de la UAM de Xochimilco explica que en este momento está en proceso de patente ante el IMPI y de buscar más aliados e inversionistas para que en un futuro no muy lejano pueda ser una opción real para las mujeres, y sea usado por los ginecólogos del país.

Rocío López Fonseca

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