Fotografía: Transmisión en redes sociales
Guadalajara, Jalisco.

En el diálogo virtual “La literatura al rescate” que tuvo con lectores de México, Chile, Uruguay y Perú, en el marco de la Feria Internacional del Libro (FIL), la escritora Ángeles Mastretta, afirmó que los literatos están llamados a dar esperanza, durante esta pandemia.

La autora de “Arráncame la vida” dijo que extraña la presencialidad de la FIL, sobre todo reir con la gente que la acompaña en sus presentaciones o conocer que es lo que piensa el público, cuando les dedica un libro.

En la charla que tuvo junto con la catedrática de la Universidad Autónoma de Chihuahua, Paulina Morales, Mastretta contó que en esta pandemia no ha extrañado salir, porque le gusta estar en casa, pero lo que sí le hace falta es recibir a sus amigos y a sus familiares. Aún así, dijo que debemos darnos espacio a la esperanza.

“Creo que tenemos que darnos ahora la esperanza. Creo que es nuestro deber sin duda, la esperanza. Que además, tenemos muchos motivos para buscarla. Los que estamos aquí somos una pandilla de privilegiados porque podemos estar aquí. Tenemos que dar las gracias, pero no por eso sentir que la vida nos ha bendecido excepcionalmente, que los dioses están de nuestro lado, cuando no han estado del lado de los demás. Creo que estamos en el mismo barco”, manifestó.

Para la novelista poblana, en esta pandemia, la literatura sí ha rescatado a muchas personas que deben permanecer en aislamiento social. Incluso, aquellos que no les gusta leer y únicamente les gusta ver series.

“A muchísima gente, incluso la que no lee, la literatura la ha rescatado en esta pandemia, porque las series y el cine son otra forma de escritura y no conozco a nadie que no haya leído un libro o visto una serie. Las series y las películas tienen detrás la literatura. No hay nada, que se filme que no tenga una historia escrita detrás. Entonces, claro que nos han rescatado, ¿cómo? regalándolos la ficción. Yo creo que los libros son un boleto de ida a un viaje”, contó.

La autora de 71 años de edad dijo que le gustaría tener cinco vidas para escribir todo lo que se imagina que debe ser contado. Sin embargo, calcula que aún le quedan 19 años, pero dijo que aún así no le serían suficientes.

Durante la plática virtual contó algunas de las anécdotas que ha vivido en sus visitas a la FIL, como cuando perdió dos vuelos de la ciudad de México a Guadalajara y llegó vestida con tenis al salón principal de Expo Guadalajara y a su llegada, los asistentes la cobijaron con aplausos o cuando una lectora le dijo que le puso a su hija el nombre de Emilia Daniela, por el personaje de la novela “Mal de amores”.

Ignacio Pérez Vega