Fotografía: EFE/EPA/Nic Antaya.
Washington, Estados Unidos.

Los padres del presunto autor de un tiroteo en una escuela de Michigan (EEUU), en el que murieron cuatro estudiantes, comparecieron por primera vez ante una jueza tras haber sido imputados cada uno de cuatro cargos de homicidio involuntario.

Los fiscales argumentan que James y Jennifer Crumbley tienen cierta responsabilidad en el tiroteo que cometió su hijo de 15 años, Ethan Crumbley, quien el 30 de noviembre entró a su escuela con una pistola, se dirigió a los baños y comenzó a disparar a quienes estaban cerca.

Cuatro estudiantes murieron, otros seis resultaron heridos y un profesor también sufrió heridas.

La audiencia ante la jueza, retransmitida por televisiones locales, duró unos 15 minutos y se determinó que la próxima audiencia será el próximo 8 de febrero.

Ambos se han declarado no culpables de los cargos de homicidio involuntario, que acarrean una pena máxima para cada padre de 60 años de cárcel y una multa de 30 mil dólares.

Según la Fiscalía, el padre compró, estando su hijo presente, el arma de fuego semiautomática con la que días después Ethan presuntamente cometió el tiroteo en el instituto de instituto de secundaria de Oxford, la ciudad en la que residen y ubicada al norte de Detroit.

Además, la madre supuestamente hizo caso omiso de las advertencias de los profesores que habían avisado de que su hijo había estado buscando con su teléfono información sobre municiones.

El adolescente está acusado de cuatro cargos de asesinato en primer grado, siete de asalto con intento de asesinato y doce por posesión de un arma de fuego.

Será juzgado como un adulto, se ha declarado no culpable y afronta una pena máxima de cadena perpetua.

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