Fotografía: AFP
Ginebra, Suiza.

El régimen sirio, así como las facciones beligerantes en ese país, se afanan más en encubrir los “sufrimientos inimaginables” infligidos en centros de detención que en identificar a los autores, de acuerdo a un informe de la ONU publicado este lunes.

“Tras 10 años de guerra, decenas de miles de civiles detenidos arbitrariamente en Siria han desaparecido, y otros miles más han sido sometidos a torturas, violencias sexuales o han muerto en cautiverio”, señala el informe de la Comisión de investigación de la ONU sobre Siria.

“Parecería que se centra la atención en las formas de encubrir, en vez de investigar los delitos cometidos en los centros de detención”, señaló Karen Koning AbuZayd, una de las tres comisionadas responsables de este informe, citada en un comunicado

Este documento, solicitado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, brinda cantidad de testimonios sobre atrocidades cometidas: un niño de 14 años con el cuerpo azul de tanto haber sido golpeado, sangrando por oídos, ojos y nariz antes de desvanecerse a causa de un golpe con una culata en la cabeza, o una joven violada por miembros de fuerzas gubernamentales, para la cual “lo más duro es el dolor emocional”.

El informe se apoya en 2 mil 500 entrevistas realizadas durante un lapso 10 años e investigaciones en unos 100 centros de detención, e involucra a “todas las partes que han mantenido algún control en el territorio sirio desde 2011”.

La comisión de investigación destaca sobre todo hasta qué punto “las detenciones arbitrarias y los encarcelamientos han sido al mismo tiempo una causa, un desencadenante y una práctica ininterrumpida durante el conflicto sirio”.

Todas estas violaciones a los derechos humanos “han tenido lugar con pleno conocimiento y el acuerdo de los gobiernos que apoyan a las diferentes facciones que han tomado parte en el conflicto”, concluye el informe, que insta a poner fin a esta situación.

El informe será presentado al Consejo de Derechos Humanos el 11 de marzo.