abusos policiales en Colombia
Fotografía: EFE/ Ernesto Guzmán Jr
Ciudad de México, México.

La red nacional mexicana de organismos civiles Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT) exigió este viernes que “se detengan los abusos policiales” durante las protestas en Colombia, que han dejado ya al menos 24 muertos.

“Expresamos nuestro total rechazo por el uso excesivo de la fuerza pública, ordenado desde el Estado Nacional, que ha derivado en graves violaciones a derechos humanos de la población civil que se ha sumado a la indignación en Colombia”, explicó en un comunicado la Red TDT, formada por 85 organizaciones civiles mexicanas.

Estas instaron a los “organismos nacionales e internacionales a poner la atención sobre las graves violaciones a derechos humanos que continúan sucediendo en Colombia”.

Además, hicieron “un llamado a la solidaridad internacional para demandar que el Estado colombiano ponga fin a la violencia, se detengan los abusos policiales, agresiones, desapariciones forzadas y asesinatos”.

Las manifestaciones comenzaron el pasado 28 de abril contra la reforma tributaria del Gobierno colombiano y continúan aunque con menor intensidad en Bogotá y otras ciudades, marcadas por acciones vandálicas y la violencia policial que deja al menos 24 muertos, según la Defensoría del Pueblo, y 37 en las cuentas de la ONG Temblores.

El Sistema de las Naciones Unidas en Colombia insistió este viernes en que el Gobierno garantice el derecho a la protesta pacífica, al tiempo que calificó de positivos los diálogos del presidente Iván Duque, quien retiró la reforma tributaria, con sectores políticos para salir de la crisis que vive el país.

La Red TDT denunció que la violencia del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) y la Policía de Colombia “es justificada desde el Ministro de Defensa y la Presidencia a través de discursos que estigmatizan, criminalizan y califican como ‘amenaza terrorista’ las protestas sociales”. De modo que el Gobierno está “legitimando el uso desmedido de la fuerza”.

La red consideró como “antecedentes” de las protestas “la continuidad de los asesinatos de líderes sociales en el país y el incumplimiento de los acuerdos de paz“.