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Guadalajara, Jalisco.

El anuncio del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, de cancelar el trasvase de la Presa El Zapotillo hacia León, Guanajuato, así como la decisión de que la cortina se quede a una altura de 80 metros, un sistema de compuertas y de no inundar los poblados, generó opiniones encontradas por parte de autoridades universitarias, especializadas y personajes políticos.

El rector general de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Ricardo Villanueva Lomelí, reconoció esta decisión del Gobierno federal y que el agua de la presa sea para Jalisco.

Recordó que la posición desde esta institución siempre fue la de encontrar una alternativa sin afectar a las poblaciones.

Por su parte, el ex rector de esta Casa de Estudios, Tonatiuh Bravo Padilla, manifestó que fue una posición correcta del Presidente evitar el trasvase, no desaparecer los poblados y dejar el agua para Jalisco y la región de Los Altos.

La postura en contra fue por parte del académico de la UdeG, Arturo Gleason, quien lamentó que ni el Presidente ni el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, respetaran la promesa de evitar la construcción de la Presa El Zapotillo y tampoco tengan un plan hídrico sustentable para enfrentar la crisis creciente de agua en Guadalajara y León.

El gobernador de Guanajuato, Diego Sinhué, también lamentó la decisión “unilateral” del Gobierno federal, sin tomarlos en cuenta, cuando El Zapotillo es un proyecto hidráulico que da viabilidad al abasto y distribución de agua para León.

Finalmente, el presidente municipal de León, Héctor López, solicitó una reunión urgente con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), debido a que siempre mantuvieron trabajos coordinados con esa dependencia y el Gobierno de Jalisco, en los cuales se expresó el déficit de litros y estrés hídrico que padecen en esa ciudad, y hoy se les deja fuera.

Fatima Aguilar