Miguel Ángel Hernández Velázquez
Imagen: Especial
Guadalajara, Jalisco. 

Porque no se eligió el mejor perfil y porque el proceso de selección estuvo lleno de inconsistencias, la académica María Esther Avelar Álvarez pide que se revise el proceso y se midan las consecuencias jurídicas de la designación de Miguel Ángel Hernández Velázquez como el quinto miembro del Comité de Participación Social (CPS) del Sistema Estatal Anticorrupción (SEAJAL).

En una carta pública desde la noche del 31 de octubre, la doctora en derecho enlista por lo menos cinco inconsistencias que pudo detectar durante el proceso. La primera de ellas fue la falta de publicación adecuada en el momento oportuno de los expedientes de los aspirantes.

La segunda inconsistencia se debe a la falta de metodología y rigor en la publicación de los puntajes que se dieron a los perfiles de los aspirantes al CPS en el sitio de la comisión. Lo que ocasionó una tercera inconsistencia, que fue la publicación con errores de los puntajes obtenidos por quienes aspiraban a ocupar un puesto en el órgano ciudadano del sistema estatal anticorrupción.

Otro señalamiento, el cuarto, hecho por la académica, se debe a la falta de transparencia de las actas de las sesiones que tuvieron al seno de la comisión de selección. Lo que deviene en la quinta inconsistencia: que el acta donde se decide al seleccionado, no fuera firmada de manera autógrafa por cuatro de los nueve integrantes. La firma digital no está autorizada en los reglamentos internos de la propia comisión.

La sexta y última inconsistencia “que advierto más importante de todo el proceso de selección, es que, efectivamente, NO se eligió al aspirante con mayor puntaje acumulado, derivado de las diversas etapas de la evaluación pública, que fue convocada por la Comisión de Selección del SAEAJAL”.

Ante esto, señala la académica, la designación debió recaer, no solo en el más capacitado a gusto y voto de la Comisión de Selección, sino claramente en quien hubiese conseguido el mejor desempeño en un proceso público, “expresamente diseñado para medir diversos aspectos considerados como idóneos entre los y las aspirantes”.

Eso finalmente, NO resultó así, porque NO fue designada la persona con mayor puntaje en las etapas de la evaluación, al que los aspirantes se sometieron mediante un proceso público de evaluación que debió ser consecuente con el resultado final”.

Este viernes 28 de octubre, en un acto protocolario, Miguel Ángel Hernández Velázquez rindió protesta como nuevo integrante del CPS; en medio de señalamientos por ser un funcionario en activo en la administración tapatía y por su probable conflicto de interés, al tener relaciones familiares y personales con actores vinculados a Movimiento Ciudadano.

Además, desde el jueves en la noche se presentó un juicio de amparo interpuesto por Enrique Aldana, la persona que obtuvo la mejor evaluación de acuerdo con el proceso que indicaba la convocatoria.

En él se pide que se detenga el proceso de contratación de Hernández Velázquez, ante la serie de inconsistencias de su elección. Tendrán que ser tribunales federales quienes indiquen si debe de reponerse el proceso.

Omar García

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