Menores indígenas marchan en Asunción
Fotografía: (Referencial) EFE/ Jeffrey Arguedas
Asunción, Paraguay.

Menores indígenas acompañados de sus padres marcharon este viernes por el centro de Asunción para exigir justicia al Ministerio Público por los asesinatos de adolescentes aborígenes ocurridos en los últimos meses en Asunción, donde muchos de ellos viven en situación de calle.

Ante el temor de que esos hechos queden impunes, y cansados del olvido y de la invisibilidad que sienten ante las instituciones, unos 200 adolescentes y niños acudieron con pancartas ante la Fiscalía para reclamar justicia ante la fiscal general del Estado, Sandra Quiñónez.

Ante esa presencia, la fiscal general salió al exterior de la sede para hablar con los jóvenes indígenas, pero fue abucheada.

Quiñónez aludió a sus orígenes chaqueños, territorio habitado por una importante población indígena, pero los manifestantes le reprocharon haberse olvidado de ellos.

“Quería que sepan que yo estoy trabajando con cada uno de los representantes de ustedes. Ellos vienen al Ministerio Público y se está trabajando con ellos, pero quería, personalmente, que conozcan y decirles que tienen abiertas las puertas del Ministerio Público”, expresó Quiñónez antes de entrar de nuevo en la sede de la Fiscalía.

Recuerdo de los indígenas asesinados

Durante su parada ante la sede del Ministerio Público, los manifestantes enumeraron los hechos de violencia sufridos por el colectivo en los últimos meses, como el asesinato a tiros de un adulto mientras dormía en una parada de autobús en Asunción.

Y el de una niña cuyo cadáver apareció dentro de una mochila cerca de la Terminal de Ómnibus de Asunción, con signos de haber sufrido abusos sexuales.

También recordaron a la menor que apareció maniatada y con señales de abuso en una fábrica abandonada en Asunción, además de una chica embarazada que murió esperando una ambulancia en el Chaco.

Asimismo, mencionaron el caso de dos jóvenes halladas muertas en distintos puntos del país por supuesto suicidio, pero que sus allegados se niegan a creer.

El coordinador general de la Mesa de Articulación Indígena de Paraguay, Dionisio Gómez, comentó a Efe que con esta manifestación piden “el esclarecimiento de los últimos acontecimientos hacia niños, niñas y adolescentes de pueblos indígenas”. Gómez añadió que ello “solo es un inicio” y seguirán con las protestas.

“Hasta ahora, no tenemos todavía un esclarecimiento. Por eso, con esta movilización que estamos haciendo hoy vamos a pedir eso y vamos a tener una reunión con la fiscal general. Ellos tendrán alguna explicación que dar a los pueblos indígenas”, dijo Gómez antes de la marcha.

Para Tina Alvarenga, de la Articulación de Mujeres Indígenas de Paraguay, esos sucesos alertan de una “escandalosa violación de los derechos de los pueblos indígenas y a las mujeres indígenas” y lamentó que la impunidad haga aumentar la violencia hacia estas comunidades.

Reclaman por olvido e inacción por parte del Estado

A pesar de que la Constitución paraguaya reconoce la existencia de los pueblos indígenas y sus derechos, en la práctica estas comunidades no sienten el respaldo del Estado.

Alvarenga insistió en que la sociedad no quiere ver a los indígenas y agregó que el compromiso de las instituciones no pasa de las intenciones. “Aun cuando se hace mención a la ‘garra guaraní’, cuando ven a los indígenas somos despreciados y discriminados”, apuntó.

Por eso, exigió políticas públicas “para acompañar a las comunidades indígenas” que protejan de forma especial a los niños.

El presidente de la Federación por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas, Hipólito Acevei, dijo a Efe que esa inacción del Estado representa una “falta de respeto” hacia los indígenas.

Acevei pidió que se les deje de ver como un sector “vulnerable y pobre” y se les reconozca como un grupo que trabaja por “la construcción del Estado paraguayo”.

Los pueblos indígenas de Paraguay alcanzan las 120 mil personas. El 66 % de esta población vive en situación de pobreza y el 34 % de pobreza extrema, según los datos oficiales.