Fotografía: Fátima Aguilar
Guadalajara, Jalisco.

Entre tiempos de espera de hasta 30 minutos, largas filas y con pagos al doble por su pasaje, es como los usuarios de Mi Macro Periférico que viajan o vienen de Tonalá viven sus traslados en este nuevo transporte masivo a una semana de su operación.

Aunque este transporte se presumió ampliamente por esta administración estatal porque se reduciría el tiempo de los trayectos y los usuarios pagarían menos, quienes se trasladan por este medio hacia Tonalá se encuentran inconformes porque eso en la práctica no sucede e incluso piden que mejor regresen la ruta 380.

Juan usa diario Mi Macro Periférico por su trabajo, antes sólo pagaba un pasaje en la ruta 380. Hoy ante la saturación no solo paga hasta tres camiones, también hace el doble de tiempo hacia su trabajo por la tardanza de las rutas complementarias y también la troncal.

“Pésimo el servicio y luego toman la Jalisco y no se paran. Pasan tres, cuatro llenísimos, pues no dan abasto, entonces vienen bien llenos no se paran. Tiene que tomar otro otras rutas para poder llegar aquí, entonces pagar otro pasaje. Uno o dos más, entonces pues no, no se vale”.

A eso se suma que al llegar a su punto de destino en Acueducto, Juan debe caminar más hacia su trabajo porque la estación lo deja más lejos de donde se paraba la ruta 380.

“55 minutos (hacía en la 380) a lo mucho. Ahorita en lo que pierdes tiempo en transbordar y todo. Las caminadas de estas rampas que son eternas, más de una hora 15, una hora 20. Es más tiempo. Más caro, de hecho la tarjeta también te roba, la acabas de poner a recargar y ya no tiene saldo. Ahorita no sirve”.

Este medio realizó un recorrido por la ruta troncal desde la estación de Periférico Norte hasta la Barranca de Huentitan, el sábado a mediodía y pudo constatar que tardó hasta 15 minutos en pasar, la unidad iba abarrotada y al bajar para la ruta complementaria hacia Tonalá se hacen filas interminables para tomarla. La frecuencia de paso es de hasta 10 minutos, cuando desde la Secretaría del Transporte había prometido que sería de tres.

Juana Marín toma la ruta complementaria desde su inicio para ir a Tonalá con su familia y está decepcionada porque ni la 380 ni esta complementaria la convencen.

“Los del 380 manejaban como demonios. Traigo un moretón de un “afrenon” que dio. Por ese lado, está bien este transporte, pero por otro no, por los tiempos”.

Rosa Adriana dice que prefiere la ruta 380 porque la frecuencia de paso era más rápida. Antes hacía 25 minutos en su trayecto ahora una hora, el doble de tiempo.

“La 380 era mejor, de hecho era más rápido porque había muchas rutas del 380 y no batallábamos tanto como esto. A mí la verdad no me gustó”.

Fatima Aguilar

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