Presa El Zapotillo
Presidente de México, Andres Manuel López Obrador
Temacapulín, Jalisco.

Temacapulín, Acasico y Palmarejo, por fin respiran.

Tras más de una década en lucha, el Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dio luz a la oscuridad con la que los pobladores de Los Altos de Jalisco han vivido ante el acecho de la Presa El Zapotillo, un embalse que, de llenarse, los dejaría bajo el agua.

Dejaría inundadas sus casas, sus recuerdos, sus muertos y al patrimonio que han preservado durante generaciones.

En una visita con un antecedente polémico, pues los ciudadanos prácticamente obligaron al Primer Mandatario mexicano a regresar a Temacapulín a cumplir con la promesa que les hizo cuando era candidato, éste les dio dos garantías:

La Presa El Zapotillo no va si no lo desean, y que el agua que ésta eventualmente acumule será aprovechada únicamente por Jalisco.

Durante años, Jalisco y Guanajuato pelearon por un porcentaje de esa agua. Hoy, el gobernador Enrique Alfaro celebró que la declaración pública que hizo el Presidente, pues ésta, afirmó, concluye con la polémica de que El Zapotillo es un proyecto politizado.

“Atendemos un tema que no hice yo ni hizo usted; que se tomó la decisión sin pensar”, dijo el mandatario estatal, quien años atrás se asumió a sí mismo como un “aliado” de la causa de Temacapulín, y quien ahora afirma que darle la espalda al embalse implica dejar sin utilizar miles de millones de pesos.

Eso: dejar que miles de millones de pesos se echen a perder, también es una preocupación del Presidente, quien también pidió a las comunidades que escucharan los proyectos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para no desaprovechar esa inversión que se hizo administraciones atrás.

La respuesta de los habitantes fue unánime: no inundar los poblados.

López Obrador les dijo que regresará al poblado en un mes. Para entonces, escuchará su voz y, si esa continúa siendo la postura de los ciudadanos, la Presa El Zapotillo simplemente no avanzará.

“Esta presa no se concluyó por la composición de tres comunidades, que con razón no quieren que se inunde sus pueblos. No sólo es la inundación de sus casas; es la iglesia, son sus muertos. Todo esto que debe importarnos mucho”, comentó.

Lo que sí confirmó es que, sea cual sea la decisión final, la Presa no rebasará los 80 metros de alto, lo que deja fuera de la fórmula a Guanajuato para acceder al agua del Río Verde. Eso, a su vez, implicará que se estudien nuevos proyectos para darle agua a la ciudad de León.

“No alcanzaría para dar agua a León, tendríamos que buscar opciones para Guanajuato. Hablar (con) autoridades de Guanajuato para ver cómo ayudar, porque ellos también necesitan agua. Se tendrían que hacer obras y reforzar aquí dónde está la cortina”.

Previamente, el mandatario federal afirmó que, para evitar que el agua acumulada en El Zapotillo impacte en los poblados, se retomará el proyecto de construcción de dos diques en las proximidades de Temacapulín.

Sin embargo, ese proyecto fue descartado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en 2014, debido a que, concluyó entonces, traería riesgos para los poblados si se registra una lluvia atípica.

Así, la visita de hoy termina con una nueva promesa que da esperanza a las comunidades… y con un poblado repleto de pancartas que no sólo invitaron a recordar al Presidente sus compromisos con “Temaca” durante su periodo como candidato, sino con llamados enérgicos al gobernador respecto a la crisis de agua que duró medio año en la Zona Metropolitana de Guadalajara, misma que, en su opinión, es “un chantaje” para apurar la puesta en marcha de El Zapotillo.