Fotografía: Isabel Reyes
Guadalajara, Jalisco.

Con el cabello despeinado, portando una gran capa negra y sombrero, y conduciendo por las calles de su terruño a bordo de una bicimoto, así recuerdan los zapotlenses a Arreola.

Este 21 de septiembre se conmemora el 104° aniversario del natalicio del escritor, por eso, la Biblioteca Pública del Estado de Jalisco “Juan José Arreola” rindió homenaje al “último juglar” con la charla “Juan José Arreola paseando por Zapotlán en moto” impartida por el cronista de la ciudad, Fernando González Castolo; y la inauguración de la exposición permanente “Confabulaciones de la memoria de Juan José Arreola”.

Fotografía: UdeG

Durante su ponencia, Gónzalez Castolo recordó que en su niñez:

“Corríamos tras el loco del pueblo, sí, así me lo parecías, en tus viejos barrios eras un loco pero para el mundo eras el dramaturgo, el filólogo, el periodista, el conversador, el reconocido escritor hispano que estaba a la altura de un Jorge Luis Borges, de un Alfonso Reyes o de un Pablo Neruda”.

Fotografía: UdeG

“El día de hoy celebramos la vida y la obra de uno de los jaliscienses más destacados en las letras, su ingenio y su chispa nutrieron y dieron impulso a la televisión cultural en nuestro país”, detalló el director de la biblioteca, José Trinidad Padilla López:

“A ratos promotor cultural, a ratos productor, conductor de televisión, escritor, carpintero, a ratos aventurero, así era la multiforme imaginación de Juan José Arreola, que lo llevaba desde saltar sobre las vías del tren frente a una cámara como a diseñar artilugios, llevar a cabo la tarea de tallar la pluma sobre el papel o ya en un arrojo total, abalanzarse sobre las pendientes de Zapotlán mientras su capa hacía creer a quien lo veía que se encontraba en pleno vuelo”.

Fotografía: UdeG

Los objetos que conforman la muestra fueron donados a la Universidad de Guadalajara por el literato y maestro emérito de la institución, Vicente Preciado Zacarías, amigo de Arreola.

Preciado Zacarías, quien falleció en noviembre del año pasado, encomendó al profesor Adolfo Espinoza de los Monteros cumplir con dicha entrega, compartió Trinidad Padilla:

“Nos hizo entrega del escritorio que hoy podemos ver aquí mismo, que fue diseñado y fabricado por el mismísimo maestro Arreola. En la conversación telefónica que sostuvimos para este evento también mencionó la bicimoto que en ese momento se encontraba en reparación aquí en la ciudad de Guadalajara y que era un artefacto muy vinculado a la personalidad y a la memoria que muchas personas tienen de Juan José Arreola”.

También, la capa y el sombrero del maestro de la escritura, forman parte de “Confabulaciones de la memoria de Juan José Arreola”, cuyo objetivo es mostrar las dos grandes pasiones del ganador del Premio Internacional de Literatura Juan Rulfo: la creación y la aventura.

El autor de “La feria” se desempeñó como director de la Biblioteca Pública del Estado de Jalisco de 1991 a 2001. Finalmente, Padilla López afirmó que este lugar es “la casa de la memoria y el legado de Juan José Arreola”.

Isabel Reyes

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