Fotografía: Omar García
Guadalajara, Jalisco.

Después de 566 días en la virtualidad, la Universidad de Guadalajara (UdeG) finalmente recibió a sus más de 300 mil estudiantes. En un formato semipresencial, de forma escalonada, con una serie de medidas y protocolos sanitarios para garantizar un regreso seguro, casi 40% de ellos volvió a las aulas.

Desde el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), el Rector General, Ricardo Villanueva Lomelí, dio la bienvenida a todos los centros universitarios metropolitanos y del Estado, así como a todos los planteles que se incorporaron a esta presencialidad.

Destacó el reto que asumió esta Casa de Estudios desde marzo del año pasado, al inicio de la pandemia de Covid-19, para trasladar sus clases a la virtualidad y cuidar a su comunidad.

“Una universidad de 310 mil estudiantes que ha dado clases presenciales y que por primera vez asumimos el reto de virtualizarnos de un día para otro. Ese era un suficiente reto qué asumir como para abrumarnos y preocuparnos por nuestra labor sustantiva número uno, que es la docencia. Pero esta comunidad no se abrumó por ese reto: decidimos asumir eso y todos nuestros profesores asumieron el reto de prepararse para poder irnos a una plataforma”.

El Rector General hizo una cronología de las acciones que llevó a cabo esta Casa de Estudios tras poner todas sus capacidades, recursos humanos y materiales a disposición del Estado y ciudadanos para investigar, primero, esta enfermedad, y luego en su atención.

El subsecretario de Educación Superior del Gobierno federal, Luciano Concheiro, incluso reconoció la estrategia de esta Universidad para atender la pandemia.

“La Universidad de Guadalajara ha enfrentado la pandemia con uso muy inteligente, creativo, diría yo, de sus capacidades. Hemos visto el gran trabajo que hizo para apoyar no solamente la vacunación, a través de los centros de vacunación, sino también, y esto es muy importante, del compromiso abierto con la población en general”.

El presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), Javier Armenta Araiza, enfatizó en las secuelas emocionales que tuvo esta pandemia entre los alumnos, tras la pérdida de un familiar o sus trabajos. Por eso, insistirán en una adecuada atención a la salud mental.

Fatima Aguilar