Fotografía: Samuel Corum/Getty Images/AFP
Washington, Estados Unidos.

El Senado de Estados Unidos comenzó este sábado la lectura de los argumentos finales del juicio político contra Donald Trump, después de que los congresistas lograron un acuerdo para evitar convocar a testigos, lo que abre la vía para concluir el proceso, con una probable absolución del exmandatario.

El jefe de la acusación, el congresista demócrata Jamie Raskin tomó la palabra a las 13H00 (18H00 GMT) para pronunciar su alegato de cierre, que será seguido por la argumentación de la defensa de Trump sobre el cargo por “incitación a la insurrección” por el asalto al Capitolio el 6 de enero.

Cada una de las partes tiene dos horas para sus argumentos y entonces los senadores podrán retirarse para sus deliberaciones, antes de emitir el veredicto.

El objetivo de los demócratas es que sea condenado y que después sea inhabilitado políticamente, pero para ello necesitan 17 votos republicanos para llegar a la mayoría de dos tercios, algo muy improbable dado que este sábado se filtró que el jefe de la bancada republicana votará a favor de la absolución.

Durante dos horas reinó la confusión en el Senado después de que Raskin señalara que quiere acceder al testimonio de la legisladora republicana Jaime Herrera Beutler y a sus comunicaciones con el líder de minoría republicana de la Cámara Baja, Kevin McCarthy.

Además pidió las notas que la legisladora tomó sobre una conversación entre Trump y McCarthy durante el asalto al Congreso.

Herrera Beutler -una de la pocas republicanas que votó a favor de imputar a Trump en la Cámara de Representantes- indicó en un comunicado que McCarthy le dijo que Trump expresó aprobación por la turba que irrumpió en el Capitolio.

Una “caja de Pandora”

La congresista indicó que el 6 de enero cuando McCarthy “finalmente” habló con Trump para pedirle que se expresara públicamente contra los disturbios, en un comienzo el presidente repitió la “falsedad” de que eran miembros del movimiento Antifa los que habían entrado al Capitolio.

“McCarthy rechazó esto y le dijo que eran simpatizantes de Trump y entonces, según McCarthy, el presidente le dijo: ‘Bueno Kevin, creo que esta gente está más molesta por la elección que tú'”, indicó la legisladora en Twitter el viernes en la noche.

Cinco republicanos votaron junto a los 50 senadores demócratas a favor de permitir testigos en el proceso, lo que generó un caos en el hemiciclo, abriendo la posibilidad de que se multiplicaran las citaciones de testigos y se alargara el proceso.

El senador republicano Ted Cruz advirtió que esto podría abrir una “caja de Pandora”. Finalmente, un acuerdo permitió que el comunicado de la legisladora fuera leído ante el hemiciclo e incorporado en el acta.

Tanto los demócratas como los republicanos quieren terminar el proceso. El mandatario demócrata Joe Biden quiere que el Senado esté disponible para votar las propuestas prioritarias de su agenda, entre ellas el plan de alivio para la economía.

Una decisión “difícil”

Este sábado se filtró una carta del líder de la minoría republicana del Senado estadounidense, Mitch McConnell, en la que indicó a sus correligionarios que votará a favor de la absolución.

“El juicio político es un proceso para destituir y por ende hay una falta de jurisdicción en este sentido”, dijo el líder republicano en la misiva citada por medios, en la que afirmó que fue una decisión “difícil”. “Teniendo en cuenta estas conclusiones, voy a votar por absolver”, indicó.

Los abogados defensores concluyeron el viernes sus argumentos en solo tres horas, acusando a los demócratas de lanzar una “caza de brujas” contra Trump y un “acto de venganza política”.

Durante la semana los legisladores que se desempeñan como fiscales alegaron que Trump atizó deliberadamente la tensión política después de perder la reelección ante Biden el 3 de noviembre con una campaña de afirmaciones infundadas denunciando un fraude electoral.

La toma del Capitolio – que dejó cinco muertos – tuvo lugar momentos después de un multitudinario mitin organizado por Trump cerca de la Casa Blanca, en el que pidió marchar hacia el Congreso.

Los abogados de Trump sostienen que su discurso fue retórico y que sus llamados a “luchar” no pueden leerse de una forma literal.

Raskin subrayó que Trump había estado alentando el extremismo incluso antes del día de las elecciones, al socavar constantemente la confianza pública en el proceso electoral y señaló que es imperativo que el Senado condene a Trump y le prohíba postularse nuevamente a la Casa Blanca en 2024.