En pleno abandono y con visible deterioro, la Plaza Juárez de Guadalajara, ubicada entre 16 de septiembre y Calzada Independencia, en las inmediaciones del Parque Agua Azul y avenida Washington.

La estatua del Benemérito de las Américas luce deteriorada. Se han desprendido piezas de metal en torno a la figura de Benito Juárez. Se desconoce si han sido vándalos los que se llevaron los trozos o quienes la han ido mordisqueando.

Además, se robaron parte de los monumentos, las losas del piso están gastadas y en los rincones de la plaza que también alberga desde mediados de los noventas al Tianguis Cultural, hay basura, ropa vieja, calzado y hasta excremento, pues el lugar se ha vuelto refugio de indigentes.

Además,  hay escombros en las orillas de la plaza. Las jardineras tienen ropa vieja y hasta carritos de supermercado y se ven los restos de comida y botellas de bebidas alcohólicas de bajo costo, presumiblemente consumidas por personas que ahí pernoctan.

Las fuentes ubicadas frente a avenida Washington, no funcionan. También están descarapeladas y tienen escombros. El estado de la plaza es lastimoso.

El monumento de Juárez es poco visitado, si acaso cuando hay aniversarios del ex presidente de México o algunos homenajes realizados por logias masónicas.

El abandono se ha agudizado porque en las cercanías prácticamente no hay viviendas. Solo unos edificios sin construir y las instalaciones de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social del Estado de Jalisco.

Si la estatua de Juárez hablara, quizá se quejaría de las condiciones lastimosas de su plaza.

Julio Ríos