Guadalajara, Jalisco.

Los daños que presenta el templo de San Francisco, que data del primer cuarto del siglo XVII (1625), sí fueron ocasionados por los trabajos previos a la construcción del túnel de la Línea 3 del Tren ligero, sostiene el equipo de peritos contratado por la orden franciscana, entre quienes están Sergio Carmona Ruvalcaba (experto en geohidráulica), Alfredo Varela (especialista en restauración de sitios y monumentos) y Guillermo Aceves (experto en estructuras).

Ellos explicaron que los constructores de la Línea 3 inyectaron concreto al subsuelo, pero no para proteger a la iglesia, sino para preparar el paso de la tuneladora. Eso, añadieron, generó inestabilidad bajo la superficie. La nave principal prácticamente se partió y hoy existe el riesgo de que pudiera colapsar si se presenta un sismo de 5 grados, o más, con epicentro a 30 kilómetros.

El material que se inyectó fue sólo por la parte Noreste del templo y, en todo caso, debió hacerse al 100% bajo la iglesia barroca, dijo Sergio Carmona.

“Lo que hace es que ahora el templo está apoyado en una parte de su planta en un zanco, que una zona resistente, y las otras dos terceras partes o tres cuartas partes están en el terreno de antes. Esto hace que, entonces, el riesgo de que haya fracturas en la estructura se incrementen, pero quizá también lo más grave es que, bajo condiciones dinámicas, el suelo no va a responder igual en la zona del suelo más rígido que en la zona del suelo menos rígido. Esto es lo que en principio creemos que pone en riesgo el templo y que es muy importante: antes de decir que esto va a suceder o que el templo se va a caer, necesitamos que haya tanto un estudio detallado como un proyecto que permita definir si el templo se tiene que reestructurar o si la condición es tan estable que no hay riesgo, pero alguien lo tiene que hacer, derivado de un estudio científico y técnico”.

Por esa razón, ante el deslinde que hizo la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) de que no fue la obra de la Línea 3 la causante de las grietas del templo de San Francisco, la orden franciscana hizo una petición formal a Alicia García Vázquez, delegada del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), para que emita un dictamen técnico y que se diga cuál es el estado del inmueble para que, de ser pertinente, se proceda a la apertura del templo y luego solicitar al Ayuntamiento de Guadalajara la habitabilidad del inmueble.

De ello habló Sergio Moya Ortiz, delegado provincial para los asuntos del templo de San Francisco.

“No podemos abrir el templo mientras no haya habitabilidad, una habitabilidad segura, como lo han propuesto ellos, que esté garantizada y que también esté avalada, que esté ya firmada por el INAH y, sobre todo, por el Gobierno municipal y por Protección Civil, mientras no podemos acceder a una habitabilidad. Mucha gente quiere que se abra el templo porque es un templo muy significativo”, dijo.

El inmueble permanece cerrado desde el 14 de marzo de 2017 por orden de Protección Civil municipal y por el Ayuntamiento de Guadalajara, y la SCT emitió un boletín en el que asegura que no fue el paso de la tuneladora de la Línea 3 lo que dañó el edificio histórico, situado en 16 de Septiembre y Miguel Blanco.

Ignacio Pérez Vega