Guadalajara, Jalisco.

Los notarios públicos en Jalisco, ahora podrán llevar a cabo procesos de divorcio y sucesiones en las que la persona que fallece no dejó testamento, gracias a la reforma a la Ley del Notariado aprobada por el Congreso Local en sesión del pleno de este martes 28 de agosto.

Esto, siempre y cuando se trate de un divorcio administrativo y en el caso del intestado, todos los herederos estén de acuerdo y no haya pleito.

La diputada Rocío Corona Nakamura, presidenta de la Comisión de Puntos Constitucionales del Congreso negó que esto signifique darle más poder a los notarios, sino que se busca la economía procesal y desfogar de carga de trabajo a los juzgados civiles.

Negó que esta reforma sea inconstitucional como alegan los Colegios de Abogados que buscarán impugnarla, ya que en la reforma se incluye un artículo transitorio.

“En tanto no se den, o se aprueben las leyes secundarias al futuro Código Único de Procedimientos Civiles y Familares, tendrá vigencia lo que en estos momentos estamos aprobando”, comentó Rocío Nakamura.

Según Rocío Corona, con esta reforma Jalisco se pondrá a la vanguardia de la tendencia nacional.

“Esas facultades que hoy estamos platicando, es vanguardia de lo que se espera que se va a llevar a cabo a nivel nacional, porque también lo está contemplando el presidente electo Andrés Manuel, que esté contenido en esa reforma”, afirmó.

Además, enfatizó que los permisos para las notarías públicas no serán de por vida.

“Los notarios públicos ya no serán vitalicios. Durarán hasta que tengan 80 años de edad, además se establece que aquel servidor público que aspire a ser fedatario tendrá que separarse un año antes de su registro”, finalizó Nakamura.

Con esta reforma, algunos funcionarios públicos del Gobierno del estado que buscaban una notaría como premio de consolación, no podrán acceder a ella.

No obstante, abogados de colegios organizados se quejan que no es suficiente para terminar con la discrecionalidad en la entrega de notarías.

Julio Ríos