Los jaliscienses pagaron a los diputados 60 mil pesos por cada iniciativa presentada || Parte 1

Desde hace tres semanas, Jalisco tiene una nueva Legislatura que inició con múltiples promesas de ser un contrapeso y hacer válido el equilibro de poderes, e incluso cambiar las prácticas en la política legislativa del Estado.

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Guadalajara, Jalisco.

Desde hace tres semanas, Jalisco tiene una nueva Legislatura que inició con múltiples promesas de ser un contrapeso y hacer válido el equilibro de poderes, e incluso cambiar las prácticas en la política legislativa del Estado. Pero hasta ahora, suman dos escándalos que sólo reflejan lo contrario.

Las dos primeras sesiones de la Junta de Coordinación Política se han llevado a cabo a puerta cerrada, y una de ellas por la madrugada y en lo oscurito. Los temas que se discutieron en ambas fueron una propuesta para impedir el uso de la tribuna a los propios diputados y un reparto de comisiones legislativas en la opacidad.

Pese a este atropellado arranque, la Legislatura 63 tiene muy fácil la tarea de superar el trabajo hecho por sus antecesores. De hecho, debido al desempeño de los diputados que estuvieron antes, más bien deberá esforzarse por no desbancarlos en las malas prácticas.

Las y los diputados salientes se despidieron en medio de escándalos y pocos logros. Eso sí: esas 38 curules implicaron un gasto de cuatro millones 142 mil pesos mensuales, lo cual significa que, durante estos tres años, los jaliscienses pagamos poco más de 149 millones de pesos.

$4’142,000 por mes

$149’000,000 los tres años

Si comparamos ese recurso con la productividad que se tuvo durante la Legislatura 62, cada iniciativa presentada les costó a los ciudadanos 60 mil pesos, ya que cada diputado presentó menos de dos por mes (1.7).

Sin embargo, al considerar que no todas se pudieron consensuar para su aprobación, el costo aumenta a casi 90 mil pesos. Y a eso se suma que los legisladores no trabajan solos, y para elaborarlas cuentan con entre cinco y siete asesores parlamentarios que costaron a los ciudadanos 254 millones de pesos durante estos tres años.

De esta manera, cada iniciativa presentada por legislador eleva su costo hasta 167 mil pesos. 

De acuerdo con la Información Legislativa del Estado de Jalisco (INFOLEJ), desde el 1 de noviembre de 2018 y hasta el 31 de octubre de 2021 se presentaron dos mil 417 iniciativas de ley, de las cuales se aprobaron mil 660.

Para su elaboración, la nómina del Poder Legislativo muestra que los 38 diputados tuvieron contratados a 220 empleados supernumerarios con sueldos que oscilaban entre los ocho y los 50 mil pesos, los cuales implicaron un gasto mensual de más de siete millones.

De acuerdo con el Informe Legislativo de 2021 del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), de los 32 Poderes Legislativos del país, el Congreso de Jalisco es el que más gastó en burocracia. Hasta 96% de su presupuesto se destina a nómina. Sólo San Luis Potosí rebasa 90% de su gasto en ello; los restantes están por debajo del 80 por ciento.

Hasta 96% del presupuesto del Congreso de Jaliscose destina a nómina.

Pero si se analiza la productividad de cada uno de estos representantes populares al tomar en cuenta su número de asesores y la elaboración de iniciativas, hay quienes prácticamente pasaron un prolongado día de campo durante la Legislatura 62.

Algunos no pudieron concretar una iniciativa al mes y otros no presentaron ninguna durante el tiempo que estuvieron en su curul. Bernardo Macklis, por ejemplo, asumió como diputado suplente de Movimiento Ciudadano (MC) en marzo de este año, estuvo siete meses en el cargo y no presentó ninguna.

Él fue el encargado de conducir el proceso para nombrar a una magistrada del Tribunal de Justicia Administrativa (TJA) en menos de un mes. Contaba con cuatro asesores.

Verónica Martínez, del PRI, tampoco presentó ninguna en su suplencia. Esto a pesar de que estuvo el mismo tiempo como diputada y contaba con seis asesores. Jerónimo Díaz Orozco, del PAN, fue otro de ellos, aunque su periodo en la Legislatura 62 fue de un mes y medio. Tenía cuatro asesores.

En siete meses como diputados, Tomás Figueroa y Danielle Hernández, ambos de Movimiento Ciudadano, apenas presentaron dos y cuatro iniciativas, respectivamente. Rosa Ramírez Nachis, así como Victoria Mercado Sánchez, de ese mismo partido, hicieron lo propio con seis propuestas.

Manuel Jara, del PAN, presentó tres, mientras que su compañero Efrén Alonso, seis. Adriana Delgadillo, de Morena, también sólo tres.

De las y los legisladores que estuvieron durante todo su periodo, o la mayoría de él, hubo quienes ni siquiera cumplieron con una iniciativa al mes en estos 36 meses. Entre ellos está Jesús Zúñiga, del PRI, quien presentó sólo 10; Esteban Estrada, de Movimiento Ciudadano, con 24. Su compañera de bancada, Miriam Berenice Rodríguez, que elaboró 30, e Ismael Espanta Tejeda, con 33.

Javier Romo Mendoza, quien pese a tener el número máximo de asesores permitidos: siete, elaboró 29 iniciativas. Igualmente sucedió con los diputados sin partido, Mara Robles, quien presentó 32, la misma cantidad Oscar Herrera y Luis Ernesto Munguía, 25.

Finalmente, los diputados Arturo Lemus y Norma Valenzuela presentaron 32 y 34, respectivamente.

De esta manera, se puede calcular que los jaliscienses pagaron más de 400 millones de pesos por las y los diputados junto con sus asesores, frente a la productividad ya expuesta.

Pero, ¿cuál fue el sello de la Legislatura 62? ¿Qué legado dejó a los jaliscienses? Los invito mañana a escuchar la segunda parte de este trabajo especial: El fin de una Legislatura sumida en el escándalo.

Lee el Especial completo en: 

El fin de una Legislatura sumida en el escándalo

Fatima Aguilar

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