jaliscienses son menos conservadores
Fotografía: Julio Ríos
Guadalajara, Jalisco.

Mientras que la familia, un buen salario y el tiempo libre es lo más apreciado, para los jaliscienses, la religión y la política están hasta abajo en la escala de intereses de acuerdo con el libro “Los valores de los jaliscienses 1997-2017”.

El autor de este trabajo, Marco Antonio Cortés Guardado, señaló que los jaliscienses ya no son tan conservadores como se cree.

“En un tema muy específico como es el de los matrimonios entre personas del mismo sexo, los diputados no se animan porque le tiene miedo a la iglesia, sí pero la verdad es que la gente ya no quiere que la iglesia opine sobre su sexualidad, sobre el divorcio”.

“No le dan autoridad en ese terreno. De hecho la gente ya no quiere que la iglesia se meta en tantas cosas”.

Este libro analiza y compara los resultados de la Encuesta Estatal de Valores realizada por el autor como parte del estudio Jalisco a Futuro en 1995, 2005, 2012 y 2017, afirmó el rector del Centro Universitario de los Valles, Miguel Ángel Navarro Navarro.

“Los jaliscienses se definen como comunitarios e individualistas y priorizan la seguridad familiar, la inclinación hacia la comunidad y la honestidad por encima del ser ambicioso, o a tener mente amplia y a ser intelectual. E incluso ser imaginativo. Jalisco y México son colectivistas y conservadores, mientras Estados Unidos y Canadá se orientan el cambio a la novedad y el individualismo”, dijo.

El analista político y académico de la Universidad de Guadalajara, David Gómez Álvarez señaló que esta forma de dilucidar la escala de valores puede permitir explorar otras conductas, como el sentido del voto, porque en Jalisco hay una identidad partidaria muy tenue.

“Este diálogo entre valores, actitudes, intereses, necesidades, normas, que las usamos con tanta laxitud, pues el autor pone en orden este debate, Marco las define. Y no sólo las define el sino que pone a dialogar autores clásicos, que me parece que es bien interesante ver no sólo que cada uno de sus términos admite muchas lecturas y definiciones e interpretaciones, sino que cada uno de sus autores plantea diferentes aproximaciones y sus conceptos”, dijo.

Otras reflexiones de este libro son.

La religión era más valorada en los estudios anteriores a 2012, pero ahora está en el penúltimo lugar en intereses de los jaliscienses.

La política es el último lugar.

Otra institución que vino en declive es el matrimonio. Hoy muchas más parejas viven en unión libre y más adultos jóvenes viven solos, además que ser madre soltera es menos castigado socialmente y decidir no tener hijos es cada vez menos extraño.

La tendencia a valorar la libertad sexual se duplicó y consideran que la maternidad ya no es tan necesaria como una “realización de las mujeres”.

Julio Ríos