accidente de teleférico
Fotografía: Miguel Medina / AFP
Stresa, Italia.

El gobierno italiano prometió investigar a fondo la caída el domingo de una cabina de teleférico que causó la muerte de 14 personas, incluidos cinco israelíes, en Stresa, en el norte de Italia.

“Vamos a arrojar luz sobre todas las circunstancias que rodearon lo sucedido. Creamos un comité especial para ello”, informó este lunes el ministro de Transporte, Enrico Giovannini, durante una conferencia de prensa celebrada en el lugar del accidente.

Por su parte la Fiscalía de Milán abrió una investigación por “homicidio involuntario y negligencia”.

El único superviviente de la tragedia es un niño israelí de cinco años, que se encuentra hospitalizado en Turín, con traumatismo craneoencefálico y fractura de piernas.

“Su estado es crítico pero tenemos esperanzas. Las próximas 48 horas son cruciales”, explicó el director del hospital, Giovanni La Valle, al diario La Repubblica.

Los funerales de las víctimas israelíes se celebrarán el miércoles en Israel, según informó el presidente de la comunidad judía de Milán, Milo Hasbani.

El accidente se produjo hacia mediodía del domingo a 100 metros de la última estación del teleférico que cubría el recorrido desde el lago Mayor hasta la montaña de Mottarone, de mil 490 metros.

Según los socorristas fue causado al parecer por la rotura de un cable portante, provocando la caída de la cabina con 15 personas en su interior. La cabina se desplomó desde unos 15 metros y luego rodó por una parte de la ladera antes de estrellarse contra un árbol.

Por ahora ha sido descartado un problema de sobrecarga, ya que esas cabinas pueden transportar más de 35 pasajeros.

El accidente se produjo el día en que Italia autorizó la apertura de las instalaciones para turistas en toda la península tras meses de cierre por las restricciones impuestas por la pandemia de covid.

Controlar las infraestructuras

Muchas críticas han llovido contra el estado de las infraestructuras en todo país y muchos recuerdan el colapso en 2018 del puente Morandi en Génova, que dejó 43 muertos.

“Es evidente que en nuestro país algo no funciona en el sector de los controles de la seguridad del transporte”, comentó Carlo Rienzi, presidente de Codacons, la mayor asociación de consumidores del país.

Tenemos una red de infraestructuras vieja, de la posguerra, de la época del boom económico (de 1960 a 1970)“, recalcó con la AFP Gianpaolo Rosati, profesor de Tecnología de la Construcción del Instituto Politécnico de Milán.

“Todas las instituciones están trabajando juntas no solo para evitar que esto se repita sino también para ayudar a los afectados y sus familiares (…) Es importante entender la dinámica de lo ocurrido”, explicó el ministro de Transporte.

“Se trata de suposiciones, pero creo que hubo un doble problema: la rotura del cable y el mal funcionamiento del freno de emergencia”, comentó el responsable regional de los socorristas del Rescate Alpino, Matteo Gasparini, citado por el diario La Stampa. “No sabemos por qué no se activó ese freno”, aseguró.

El teleférico accidentado estuvo cerrado entre 2014 y 2016 para trabajos de renovación y mantenimiento.

En Europa se han producido varios accidentes mortales con teleféricos, góndolas y funiculares durante los últimos 50 años.

El más reciente se remonta al 5 de septiembre de 2005, cuando un bloque de hormigón de 800 kilogramos cayó del helicóptero que lo transportaba sobre un teleférico cerca de Sölden, en el Tirol austriaco, matando a nueve esquiadores alemanes.

En Italia, el 3 de febrero de 1998, un avión militar estadounidense cortó durante un entrenamiento el cable de un teleférico en Cavalese, una estación de esquí en los Dolomitas, matando a los 20 pasajeros que se encontraban en la cabina.

El piloto y el copiloto fueron llevados a juicio en los Estados Unidos y declarados inocentes de los cargos. El caso provocó entonces fuertes tensiones entre Estados Unidos e Italia.