Puigdemont independentistas presos cesen huelga hambre
Fotografía: EFE
Madrid, España.

El ex presidente regional catalán Carles Puigdemont pidió a cuatro líderes independentistas presos a la espera de juicio que pongan fin a su huelga de hambre iniciada hace casi tres semanas, en una carta difundida este miércoles.

El 1 de diciembre, el que fuera portavoz del gobierno de Puigdemont, Jordi Turull, y el ex presidente de la influyente asociación independentista ANC Jordi Sánchez iniciaron una huelga de hambre en la cárcel de Lledoners, a 60 km al norte de Barcelona.

A la huelga se unieron dos días más tarde otros dos ex integrantes del gobierno de Puigdemont, Joaquim Forn y Josep Rull. Los cuatro denuncian la lentitud del Tribunal Constitucional español en resolver sus recursos de amparo, lo que les impide acudir a la justicia europea.

Sin embargo, en vísperas de una reunión el jueves en Barcelona entre el jefe del gobierno español Pedro Sánchez y el del gobierno regional catalán Quim Torra, Puigdemont y varios ex dirigentes catalanes pidieron a los cuatro “que consideren poner fin a la huelga de hambre”.

“Entendemos que la huelga de hambre ha dado visibilidad a su situación procesal y ha sacudido conciencias a escala nacional e internacional”, reza la carta firmada por Puigdemont y otros cuatro ex presidentes catalanes, los nacionalistas Artur Mas y Jordi Pujol y los socialistas José Montilla y Pasqual Maragall, además del Defensor del Pueblo de Cataluña, Rafael Ribó.

Según añaden, “hay que pensar en salvaguardar su derecho a la vida y la salud, y garantizar su participación con plenas facultades en la inminente fase de defensa procesal y, más adelante, en el futuro político del país”.

Actualmente, nueve líderes independentistas catalanes, entre ellos los cuatro huelguistas, aguardan en prisión preventiva su juicio ante el Tribunal Supremo en Madrid, a comienzos de 2019. Están acusados del cargo de rebelión por su participación en la fracasada tentativa de secesión de Cataluña el pasado año.

El separatista Puigdemont, instalado en Bélgica desde finales de octubre de 2017, está igualmente acusado de rebelión por la justicia española. Sin embargo, esta no juzga en ausencia y en julio retiró la orden internacional de arresto que pesaba en su contra.