Friedrichshafen, Alemania.

Desde la publicación de la foto del supuesto extorsionador, la Policía ha recibido cientos de llamadas para dar con el desconocido que amenazó con colocar en supermercados en toda Alemania y en el extranjero alimentos envenenados si no recibe dinero, informó hoy un portavoz.

Hasta el momento se han recibido más de 650 llamadas. Si bien algunas de estas llamadas eran de ciudadanos preocupados para informarse sobre lo sucedido, otras dieron también indicios concretos, explicó a dpa el portavoz de la Policía.

El extorsionador amenazó con manipular productos en supermercados y droguerías dentro y fuera de Alemania y exigió una elevada suma de dinero. En concreto mencionó tiendas de Friedrichshafen, una localidad ubicada a orillas del Lago de Constanza, cerca de la frontera con Suiza.

El jueves, la Policía dio a conocer fotos de un desconocido depositando productos en uno de los locales afectados. Con esto espera poder dar con pistas concretas del sospechoso.

“Los agentes analizan las llamadas 24 horas”, informó el portavoz. Para llegar al fondo del asunto se ha creado una comisión especial con cerca de 220 investigadores y también hay una orden de búsqueda internacional, sobre todo, en Austria y Suiza.

A mediados de septiembre se descubrieron cinco botes de comida de bebés envenenados en Friedrichshafen.

La Policía no descarta que pueda haber más comida envenenada. “No podemos descartar que el extorsionador distribuya durante el fin de semana nuevos alimentos envenenados”, declaró el portavoz. Esta es la razón por la que la Policía hizo público el caso, agregó.

Las autoridades parten de la base actualmente de que todos los tarros envenenados ya se han descubierto. En la comida de bebé se descubrió el veneno etilenglicol, informaron desde la Policía. “Su consumo puede acarrear un grave peligro para la salud e incluso la muerte”, alertaron.

Sin embargo, las amenazas del extorsionador no se limitan solo a la comida de bebés. También amenazó con envenenar 20 alimentos diferentes.

De acuerdo con la psicóloga Isabella Heuser-Collier, directora de la unidad de psiquiatría del reconocido hospital Charité de Berlín, se trataría de un psicópata o de un narcisista.

“O es un criminal sin escrúpulos, de sangre fría, sin empatía o compasión, o sencillamente disfruta de estar en el centro de atención y de poner fuera de sí a todo el país”, explicó. En ese caso se trataría de un caso de narcisismo, indicó. Sin embargo, el hecho de que se ha encontrado una sustancia venenosa haría pensar más en la primera variante, agregó.