Fotografía: AFP
Londres, Reino Unido.

El gobierno británico anunció este lunes la congelación durante dos años del impuesto audiovisual con que se financia la BBC, que podría ser eliminado en el futuro, en una medida denunciado como un ataque político cuando el primer ministro Boris Johnson está sumido en los escándalos.

“La BBC es una gran institución nacional con un lugar único en nuestro patrimonio cultural (…) pero en un momento en el que las familias se enfrentan a un fuerte aumento del coste de la vida, simplemente no podemos pedir a los hogares que trabajan duro que paguen aún más por su canon de televisión“, declaró la ministra de Cultura, Nadine Dorries, en el parlamento.

Anunció así que el impuesto, que según afirmó la la BBC quería aumentar a 180 libras (245 dólares, 215 euros) anuales, se congelará en 159 libras hasta 2024 y luego “subirá de acuerdo con la inflación durante los próximos cuatro años”.

Richard Sharp y Tim Davie, presidente y director general del grupo público respectivamente, calificaron la decisión gubernamental de “decepcionante”, asegurando que “los ingresos de la BBC por sus servicios en el Reino Unido son ya un 30% más bajos en términos reales que hace diez años”.

Haciéndose eco de la preocupación de numerosas personalidades como el actor Hugh Grant, la diputada laborista de la oposición Lucy Powell denunció una “vendetta” contra la BBC, blanco habitual del gobierno de Johnson, que la acusa de parcialidad.

Y afirmó que “forma parte de la ‘operación carne roja'”, ideada por el controvertido líder conservador para hacer olvidar, con medidas populares entre sus seguidores, los escándalos sobre las fiestas en Downing Street durante el confinamiento, que amenazan con hacerlo caer.

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