Industría
Fotografía: EFISA
Guadalajara, Jalisco.

La pandemia ha puesto al borde de la quiebra a Efisa con una historia de medio siglo en la fabricación de tanques y equipos industriales para empresas químicas, alimenticias y embotelladoras. Desde el 18 de marzo, su operación ha sido intermitente y actualmente trabaja a la mitad de su capacidad todavía sin recortar personal, pero con dificultades para cubrir sus gastos fijos que ascienden a más 800 mil pesos mensuales, expuso su propietario, Miguel Ángel Torres Ontañon.

“Seguimos con muchos problemas para mantenernos vivos porque también el otro problema adicional es que los clientes a quienes les vendemos, muchos están cerrados, otros cerraron definitivamente y los pocos que están en posibilidades de hacer compras tienen muchos problemas económicos, entonces la recuperación de dinero es muy lenta, muy difícil, nos deben mucho dinero algunos clientes, ha sido un periodo muy difícil”.

La empresa jalisciense tiene una plantilla de 50 personas, la mayoría es personal antiguo y mantiene su empleo con una jornada reducida y un sueldo proporcional. El empresario, Miguel Ángel Torres atribuyó la crisis a la caída en ventas que arrastran desde el 2019 por la cancelación de proyectos de inversión extranjeros a raíz de la incertidumbre que generó el nuevo gobierno federal, que se suma a la falta de apoyos gubernamentales para las empresas durante la emergencia sanitaria.

Advirtió que están agarrados con “alfileres” por no tener acceso a créditos a tasa cero y al diferimiento del pago de impuestos y cuotas del IMSS, obligaciones que han absorbido los ahorros por la disminución de los ingresos.

La carga ha sido tan pesada para Efisa que ha estado en la disyuntiva de pagar cuotas patronales o la nómina, y su decisión es asegurar sueldos, aunque se incrementan los pasivos.

En abril y mayo, 831 empresas jaliscienses se dieron de baja ante el IMSS y desde que inició la emergencia sanitaria se han perdido 67 mil 442 empleos formales en el estado. De acuerdo con una encuesta del Instituto de Información Estadística y Geográfica estatal, el 60% de las empresas opera en condiciones especiales y de éstas el 26% ha considerado cerrar de manera definitiva.

Georgina García Solís