Fotografía: Georgina García Salís
Guadalajara, Jalisco.

La mala calidad del agua potable de Jalisco favorece a la industria del agua embotellada.

El 93.5% de los hogares del estado beben agua purificada de garrafón. En promedio por hogar se consumen 2.92 garrafones a la semana. Según una encuesta que se hizo como parte de la medición del Indicador de Confianza del Consumidor Jalisciense, este gasto se hace por la mala calidad del agua de la llave, informó Mireya Pasillas, directora de Información Estadística Económico Financiera del Instituto de Información Estadística y Geográfica del Estado.

“Sabemos que en otros países beben agua directamente del grifo y preguntamos cuál es la razón principal por la que no beben agua directamente del grifo. El 84% nos contestó que es por desconfianza de la calidad de agua de la llave, 10.6% nos dijo que es por el sabor, no necesariamente por la calidad sino por el sabor y 3.9% está relacionado a que les gustó la marca de agua embotellada”.

El 40.2% de los encuestados atribuyó la mala calidad del agua de la llave al proceso de potabilización, el 29% a la contaminación a su paso por tuberías y depósitos de edificios o casas, el 16.7% a la falta de interés en el tema por parte de las autoridades, y el 7% al sistema de redes abastecimiento.

“Les preguntamos a todos los hogares ¿Con base en el servicio que reciben considera que el recibo de agua es? El 10.1% considera que muy alto, 35.6% que alta, 50.9% adecuado a pesar que nos decían que había mala calidad del agua para beberla directamente, 1.8% nos dijo bajo, 0.5% muy bajo, apenas el 1% no dijo que no paga recibo de agua”.

Entre los que consideraron que el costo del agua potable es muy alto o alto, el 47.6% lo atribuyó a que les llega sucia, el 21% a un servicio intermitente, y 10.5% a que la presión no es suficiente.

Georgina García Solís