Negocios covid-19
Fotografía: Fátima Aguilar
Guadalajara, Jalisco.

En medio del reforzamiento de medidas sanitarias, una baja de ventas e incertidumbre, familiares y comerciantes viven el repunte de contagios por Covid-19 en los alrededores de la clínica 110 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde hasta ayer se reportaba 94% de ocupación en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Los locatarios ubicados en las proximidades de este hospital afirman que sí se dan cuenta de este incremento, al observar una mayor presencia de familiares de pacientes contagiados y por una disminución en sus ventas, debido a que con el cierre de especialidades no se permite una gran afluencia en los alrededores.

Luis Alberto Fuentes tiene una tienda de abarrotes frente a este hospital. Manifestó que desde hace 15 días comenzó a notar las pláticas entre personal de salud sobre la gravedad por el incremento de la ocupación hospitalaria.

“Hemos vivido una etapa muy difícil realmente ahora con lo de la pandemia. Se empezó a reactivar nuevamente la economía a principios de julio porque empezaron a abrir las especialidades, pero ahora que se vio la ‘tercera ola’ volvieron a cerrar el área de especialidades y nos ha afectado bastante, porque sí ha habido muchos casos de Covid. Curiosamente, está muy alarmante porque, curiosamente, se oyen los rumores de los enfermeros que ahorita está atacando mucho lo que viene siendo al personal de 30 años y menores”.

También se da cuenta porque hay mayor presencia de familiares que buscan globos, popotes e insumos de limpieza para llevarlos a los pacientes contagiados. Como no hay opción a cerrar nuevamente, él decidió endurecer la exigencia del uso del cubrebocas y la aplicación de gel antibacterial entre sus clientes.

Los familiares de los pacientes reportan incertidumbre porque no les dan informes, sólo por correo electrónico y no les permiten estar en el sitio. Guadalupe Ortiz, por ejemplo, tiene a su papá internado desde el sábado y sólo ha podido hablar con él por videollamada. En su comunicación, él le ha dicho que la unidad no tiene condiciones adecuadas para la atención.

“Que está insoportable, que está muy lleno, que no quiere estar ahí. De hecho, no sé si podemos sacarlo porque podemos atenderlo en la casa mejor con oxígeno. Una media hermana comentó eso: que quería sacarlo para atenderlo porque no está a gusto; está muy inquieto. Dice que no está bien el área, que el agua no se la dan”.

Aseguró que, a través del área de Trabajo Social, ellos deben suministrar varios insumos, hasta agua, porque sus familiares manifiestan no contar ni con eso.

Fatima Aguilar