Fotografía: Twitter "@Nightmare_Alley".
Guadalajara, Jalisco.

Este jueves 27 de enero fue el estreno nacional del Callejón de las almas perdidas: la nueva película del director tapatío Guillermo del Toro, y como no podía ser de otra manera, el cineasta se conectó en videocharla con todos los asistentes a la premier proyectada en la sala que lleva su nombre dentro la Cineteca de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

Esta película, hecha al modo del cine negro y ambientada entre la década de los años 30 y 40, esta basada en la novela de William Lindsay Gresham, Nightmare Alley, y garantiza durante dos horas y media un viaje alucinante entre la vida real, la ilusión, el engaño, la avaricia, desesperación, ira, pasión, éxito temporal y fracaso rotundo.

En la charla posterior, Guillermo del Toro contó cómo el proceso de creación se diferenció de otras películas que ha dirigido, porque dio más autonomía al trabajo de Camarógrafos y actores, todo, en medio de una película que le representó el reto de no utilizar monstruos ni fantasía en el discurso narrativo de la cinta.

La historia ocurre dentro de una feria de fenómenos, aunque en realidad se trate personas comunes, algunas por voluntad propia y estilo de vida, otras sometidas por el engaño y el abuso, pero todas ahí, viviendo como una familia cuya forma de sostenerse es el entretenimiento caminando muy cerca de la estafa. Incluye momentos de suspenso psicológico que se tornan más pesados cuando el espectador se da cuenta que nada de lo ahí narrado está lejos de la realidad contemporánea y, por tanto, se ve obligado a reflexionar sobre su papel en las dinámicas de sometimiento y la mentira.

El callejón de las almas perdidas ya está en las pantallas del cine en todo el país y seguirá habiendo fechas en la Cineteca de la Universidad de Guadalajara.

El elenco se conforma por Bradley Cooper, Cate Blanchett, Toni Collette, Willem Dafoe, Richard Jenkins, Rooney Mara, Ron Perlman, Mary Steenburgen y David Strathairn.

“Me ha dado cierta curiosidad tratar algo diferente con cada película, en Laberinto, muy diferente a Pacific rim, El espinazo del diablo muy diferente a Hellboy, o sea como que es un aprendizaje que lleva, no sé, toda la vida al final de cuentas y probar algo diferente y en ésta es curiosamente un drama sin elementos sobrenaturales, aunque las atmósferas son muy muy elaboradas visualmente, casi fantásticas en cierta forma, pero sí es un cambio muy grande y no solo de la avaricia, la sexualidad, la idea del engaño y todo esto son cosas que han ido evolucionando”.

Celia Niño

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