Fotografía: Isabel Reyes.
Guadalajara, Jalisco.

¿Es posible que un hombre se convierta en perro? Bajo esta premisa se presentó el grupo independiente “La Huida Teatro” en el Centro Cultural Wunsch.

El texto de la obra es original del dramaturgo argentino Osvaldo Dragún y es una crítica social a la falta de oportunidades laborales en Latinoamérica. El protagonista hace todo lo posible para conseguir trabajo, al grado de perder su dignidad. Alberto Pacheco, director del montaje, explicó:

“Es una serie de eventos catastróficos para un ser que busca una oportunidad de obtener algo, una seguridad económica, de obtener un sustento, un poco de tranquilidad, y lo va llevando a través de esa despersonalización de lo que es, para poder obtener todo eso que busca”.

En el 2013, “La Huida” comenzó a representar el montaje, y a pesar del tiempo, la problemática que aborda sigue vigente. Al respecto, Adolfo Gavilanes, actor de la puesta en escena enfatizó:

“Son temas y sobre todo por cómo lo trabajamos que nos invitan a la reflexión. Las problemáticas sociales que había en los años 80; comentaba Pacheco, hay crisis en todos los tiempos, ahorita estamos en una de salud, pero que repercute. Y la militar, en la otra parte del mundo, ya están subiendo los hidrocarburos, gasolinas, el gas y los energéticos. Pero también, por ejemplo, algo curioso que pasa aquí en Guadalajara, hay una escena en la obra en la que se tienen que mudar porque ya no les alcanza para la renta, entonces tenemos ahí un guiño hacía el problema de la industria de la casa-habitación”.

La pieza teatral es una comedia fársica. Para interpretar al “hombre-perro”, Gavilanes combina la técnica del clown y la pantomima:

“Lo que busca Pacheco en todos sus montajes, es que también sea visual y atractivo para los niños. Entonces, aunque sí es una obra que su mensaje y el contexto es una crítica social; donde el adulto se puede reir, tal vez porque se identifica con la situación del “perro”, para el niño es muy divertido ver a un hombre “haciéndola” de perro porque tal vez no entiende completamente todo el trasfondo. Y para el adulto es muy divertido ese sentimiento de: ¡Ay! ¿no seré yo el perro?”.

Es la primera vez que la agrupación, originaria de Zapotlán el Grande, lleva a cabo una función de “El hombre que se convirtió en perro” en Guadalajara.

Isabel Reyes

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