Granjas de  Yucatán están en “vacío sanitario” por influenza aviar
Unas 16 granjas avícolas de 162 que operan en Yucatán se encuentran en etapa de “vacío sanitario” por influenza aviar tipo AH5N1 que en las últimas semanas viene azotando el estado. EFE/Lorenzo Hernández




Mérida, México.

Unas 16 granjas avícolas de 162 que operan en Yucatán se encuentran en etapa de “vacío sanitario” por influenza aviar tipo AH5N1 que en las últimas semanas viene azotando al estado.

El problema, que se detectó el 18 de noviembre pasado en dos unidades avícolas, puso en jaque a productores, ya que Yucatán es el quinto productor de huevo en México, el cuarto abastecedor de pollo y el primero en la producción de pavo.

Las granjas contaminadas están en “vacío sanitario”, la etapa más importante del sistema de bioseguridad.

“Tenemos que hacer el ´vacío sanitario´, es imprescindible limpiar las granjas, desinfectarlas, eliminar todas las aves y destruir incluso el alimento”, explicó a EFE Jorge Manuel Puerto, presidente de la Asociación de Avicultores del Sureste.

Después, las autoridades autorizarán el ingreso de aves centinelas, es decir, pollos y pavos no vacunados en las unidades avícolas donde se registró la gripe aviar “y monitorearán durante 21 días, que es el ciclo del virus”.

“Si después del ciclo no se detecta contaminación, se liberan esas unidades de trabajo para repoblar de aves”, agregó.

El productor informó que el Gobierno federal, a través del Servicio de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), autorizó una medida extraordinaria para evitar el desabasto en Yucatán: vacunar.

Vacunaron contra la gripe a la mayor parte de la población que no estaba contaminada, empezamos con la joya de la corona que son aves reproductoras llamadas ´pesadas’, porque son las que ponen huevos para producir pollo “y luego seguimos con las ´ligeras´ que son las que se crían para la producción de carne”.

Las aves del tipo “ponedoras” para la producción de huevo “también quedaron libres con la vacuna”.

Sin embargo, las amas de casa y otros consumidores crearon un escándalo por altos costos de pollo y huevo, al registrarse un ligero desabasto con la contaminación inicial de dos granjas en el sur de Yucatán.

Puerto Cabrera explicó a EFE que el desabasto apenas fue de 5 a 8 por ciento, gracias al apoyo que recibió de los integrantes de la Asociación de Avicultores del Sureste y de otros del centro de México “ellos proveen huevo y pollo”.

DETECTAN PROBLEMA DE MORTANDAD

La historia de la gripe aviar tipo AH5N1 se detectó en Yucatán el 18 de noviembre pasado por una “mortandad fuera de lo común”.

Los avicultores se basan en tres variables para detectar problemas: la producción, mortandad y consumo de alimentos.

“En este caso fue el aumento en la muerte de aves y cuando se analiza resultó que es por la ´nueva´ variante: AH5N1”, añadió.

Al detectar el problema pusieron en marcha la zona focal que son 5 km alrededor de las granjas contaminadas y otra perifocal (10 km) para revisar unidades aviarias y salieron más.

El 22 de noviembre pasado llegó la primera notificación de poner en cuarentena a Yucatán, “lo que significaba sacrificar a todas las aves de las unidades, enfermas y sanas”.

El protocolo es empezar a dormir a los animales por medio de un gas, sacrificarlos y después llevarlos al relleno sanitario, “las pérdidas son millonarias porque también se entierra el alimento”.

LA CAUSA DEL AH5N1: AVES MIGRATORIAS DE EEUU

Durante un recorrido por cinco granjas contaminadas y otras que permanecen libres de influenza aviar AH5N1 en Yucatán, se detectó que cuentan con un importante sistema de bioseguridad.

“Nadie ajeno a una granja de aves puede entrar, el protocolo de bioseguridad es inquebrantable, porque no sabemos qué virus pueda traer en los zapatos o la ropa”, precisó uno de los empleados en una de las 16 granjas contaminadas.

Desde afuera, se observó el despliegue de mecanismos que estaban en marcha para descontaminar los corrales completamente vacíos de pollos y pavos.

Ante esa medida de bioseguridad, el presidente de la Asociación de Avicultores del Sureste explicó que las aves migratorias que huyen del frío de Estados Unidos son causantes de la influenza aviar en el estado.

“Tenemos estrictos protocolos de bioseguridad, pero no podemos controlar que lleguen patos u otro tipo de aves silvestres con gripe a nuestras granjas”, admitió.