Fotografía: EFE / Isaac Esquivel
Ciudad de México, México.

La laureada gimnasta mexicana Alexa Moreno se autorretrata en su primer libro, “Alexa Moreno. Singular y Extraordinaria”, en el que narra sus vivencias personales y profesionales para abrir camino a los jóvenes deportistas, según explicó en entrevista a EFE.

“Muchas de las personas que me siguen son deportistas, niños o jóvenes. El punto era que pudieran relacionarse con lo que yo he vivido, darles un parteaguas. Quería que no fuera una lectura más, sino que ellos pudieran involucrarse y tener su propio viaje de introspección”, expresó la atleta.

El libro está escrito de forma amena y sencilla, además de ir acompañado por numerosas ilustraciones, actividades al final de cada capítulo y varias recomendaciones musicales para acompañar la lectura, detalles que dejan entrever esa vocación juvenil.

A sus 28 años, Moreno (Mexicali, 1994) es una de las grandes figuras de la gimnasia mexicana y puede presumir de varias medallas en campeonatos mundiales, dos participaciones en Juegos Olímpicos -finalizó cuarta en Tokyo 2020- y del Premio Nacional de Deportes en 2019.

Mientras su cuerpo ejecutaba saltos imposibles y complejos ejercicios gimnásticos, la cabeza de la mexicana, quien recientemente finalizó sus estudios de arquitectura, andaba engendrando un libro sincero y transparente, con el que trata de mostrar su lado más personal.

“Sí, soy yo y muchas personas que conozco que lo han leído me dicen: ‘lo leo y te escucho a ti hablando’. Ese era uno de los puntos importantes y se logró”, confesó.

Moreno consideró que su historia, que empezó a escribir a raíz de la propuesta de la editorial Penguin Random House, muestra la imagen de alguien que va “en contra de los pronósticos y supera obstáculos”.

“Es algo que buscamos y que nos motiva. Yo personalmente busco ese tipo de personajes, que es fácil relacionarse con ellos y decir: ‘si ellos pudieron, porque yo no'”, explicó.

Fotografía: EFE / Isaac Esquivel

LA GIMNASIA, PARTE INDISOCIABLE DE SU VIDA

El libro, que comienza con el relato de cómo su madre apuntó a clases de gimnasia a una niña hiperactiva que ni siquiera tenía tres años y se colgaba de los columpios, le sirvió a la autora para volver a recorrer momentos de su vida que habían quedado olvidados en el trastero de la memoria.

“Al tratar de explicar, profundizaba más y me daba cuenta de mis propios errores. Y me ayudó bastante a recordar muchas cosas que de repente había olvidado. Estuvo bien, fue una introspección, un viaje al pasado”, comentó.

Desde esa temprana incursión en la gimnasia hasta hoy, pasaron 25 años en los que el deporte de élite, con sus rutinas, viajes y angustias, modeló a la mexicana y se convirtió en una parte indisociable de su persona.

“Siempre va a ser parte de mí. La gimnasia me ha dado la oportunidad de conocer personas, lugares, sensaciones. También (me enseñó) el manejo de las emociones y la presión. Si no fuera por eso, no estaría aquí escribiendo un libro”, relató.

Además, añadió que en los momentos difíciles de su carrera, en la que acumula diversas lesiones de gravedad, la lectura funcionó como una vía de “escape y relajación” que le ha hecho “abrir la mente” y vivir en los personajes fantásticos y distópicos de sus libros favoritos.

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