Fotografía: Ignacio Pérez Vega
Guadalajara, Jalisco.

De entre 101 participantes, Oswaldo Hernández Trujillo, editor, traductor y profesor nativo del Estado de México, de 40 años de edad, ganó el Premio Ciudad y Naturaleza “José Emilio Pacheco” que otorga la Universidad de Guadalajara (UdeG), por medio del Museo de Ciencias Ambientales, en coordinación con la Feria Internacional del Libro (FIL).

La escritora Cecilia Eudave, a nombre del jurado, explicó que la decisión a favor de Oswaldo Hernández fue unánime.

“Otorgar el Premio por la calidad narrativa de su prosa, que resultan un volumen bien conjuntado y que hacen una reflexión contemporánea y muy pertinente, sobre la ciudad y el papel de la naturaleza en ella. Se destaca, asimismo, la singularidad de su visión en la que el entorno natural acompaña a las acciones y las emociones de los personajes”, expresó.

El creador del premio y director del Museo de Ciencias Ambientales de la UdeG, Eduardo Santana, dijo que en su sexta edición el galardón que premia a un poemario o libro de cuentos, está consolidado.

“A pesar de su juventud, el premio se ha consolidado en el mundo hispanohablante. Quiero dar algunas cifras. Durante seis años de existencia ha recibido un total de 735 obras, de las cuales 69% ha sido poesía y 31% ha sido de cuento. Los autores provinieron de 195 ciudades en 21 países en América Latina, Europa, el Caribe, América del Norte angloparlante y el Medio Oriente”, precisó.

El libro “Una ciudad para el fin del mundo”, escrito por Oswaldo Hernández Trujillo, se realizó en medio del desencanto tras la pandemia. Sin embargo, también da espacio a la esperanza de recuperar la naturaleza, dijo el autor, quien en su discurso apoyó al Museo de Ciencias Ambientales de la UdeG.

“Para Foucalt, todo parque y todo jardín es una heterotopía. Las bibliotecas también lo son. Los museos como el de Ciencias Ambientales de Guadalajara, también son lugares de resistencia. Si llenáramos la ciudad de heterotopías, quizás lograríamos salvarlas de las catástrofes y al menos convertirlas en espacios más habitables. Lo único que se necesita es voluntad y algo de aquella sabiduría prehispánica que siempre supo lo que José Emilio Pacheco expresó en ese poema dedicado al terremoto de 1985”, indicó.

El premio está dotado con 10 mil dólares, un diploma y la publicación del libro por la editorial de la UdeG.

Ignacio Pérez Vega