Fotografía: Rocío López.
Guadalajara, Jalisco.

El tiradero de basura “Picachos”, situado en Zapopan, en el kilómetro 19 de la carretera a Colotlán, no tiene control sobre los lixiviados, como lo presumió en diversas entrevistas el alcalde Juan José Frangie.

El viernes pasado, habitantes de los Pueblos de la Barranca del Río Santiago, hicieron un recorrido por el río Milpillas y acreditaron con videos y fotografías, que los jugos tóxicos de la basura contaminan en estos momentos el afluente del río Santiago.

Se puede observar en las imágenes la tonalidad café del agua que debería ser cristalina, en diversos tramos del río.

Mediante una carta abierta, los vecinos de pueblos como Huaxtla, San Lorenzo e Ixcatán, señalaron que el gobierno de Jalisco pretende hacer una millonaria inversión para ampliar el basurero de Picachos, lo cual es inadmisible, dada la situación actual.

“Al recorrer la cuenca del río Milpillas, encontramos lo que hemos venido señalando: que los lixiviados corren libremente y se mezclan con el agua limpia de nuestro río”, se quejaron.

El 22 de junio, ante el Congreso del Estado, José Casillas, vocero de los Pueblos de la Barranca, expresó que los pueblos de la barranca, insistirán para que los basureros respeten los ecosistemas y que se limpien los afluentes y el propio río Santiago.

“A nuestros pueblos de la barranca: a Copala, San Esteban, Ex Hacienda de Lazo, San José, Ixcatán, La Soledad, Huaxtla, San Lorenzo y Milpillas este empeño por luchar no solamente en contra de los basurales asesinos, sino a favor de la vida y para que el río Santiago siga siendo un río vivo”, subrayó.

Los pobladores de la barranca advirtieron que el Ayuntamiento de Zapopan “es incapaz” de dar una solución de fondo al derrame de los venenos líquidos conocidos como “lixiviados” y el gobierno de Jalisco y el gobierno federal “se hacen de la vista gorda” para no aplicar sanciones y clausurar el basurero de Picachos.

De igual forma, los habitantes piden que se revise el basurero de la empresa Hasar´s, vecino a Picachos y que tiene los mismos problemas, según lo pidió José Casillas, tras recibir el reconocimiento al mérito ambiental, en la Legislatura jalisciense.

“Para que los ayuntamientos se hagan cargo del manejo adecuado de los residuos sólidos y sean aprovechados en la generación de otros productos o para alimentar el deterioro del suelo que en estos momentos ha hecho crisis en la zona metropolitana de Guadalajara”, dijo.

Los colonos también expresaron en la carta, la situación que vive el río Blanco, ya que las aguas residuales de los fraccionamientos situados en la carretera a Colotlán, van a dar a la cascada “Cola de caballo”, una caída de agua de 140 metros de altura y que antaño fue un lindo paseo para los habitantes de Guadalajara.

Ignacio Pérez Vega

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