Fotografía: DW
París, Francia.

El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Yves Le Drian, afirmó el miércoles que las “esterilizaciones forzadas” y las “detenciones masivas” de uigures en campos chinos están “probadas”, una afirmación que Pekín refuta.

“Las esterilizaciones forzadas, los abusos sexuales en los campos, las desapariciones, las detenciones masivas, los trabajos forzados, la destrucción del patrimonio cultural, empezando por los lugares de culto, la puesta bajo vigilancia de la población, todo esto está probado”, dijo el canciller ante el Senado francés.

Según estudios de institutos estadounidenses y australianos, al menos un millón de uigures, minoría de musulmanes de habla turca, han sido internados en “campos” en Xinjiang (noroeste).

Las autoridades chinas dicen haber construido “centros de formación profesional” para ayudar a la población y alejarla del extremismo, en esta región sometida a una gran vigilancia tras atentados islamistas.

Le Drian volvió a pedir que “una misión imparcial, independiente y transparente de expertos internacionales visite Xinjiang lo antes posible bajo la responsabilidad de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet”.

También pidió a las empresas francesas que estuvieran “muy atentas” ante los riesgos de “graves violaciones de los derechos fundamentales” de los uigures en las fábricas chinas que los emplean.

Francia “tiene la intención de hacer respetar” el compromiso asumido por China de suscribir el convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) contra el trabajo forzoso cuando concluyó el acuerdo de inversiones con la Unión Europea en diciembre, insistió el canciller.

El 24 de febrero, Le Drian había denunciado ya un “sistema institucionalizado de represión” por parte de China contra los musulmanes uigures durante una intervención ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

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