bares de Jalisco 
Fotografía: Georgina García Solís
Guadalajara, Jalisco. 

Basura, palmeras secas y una fuga de agua que dejó el robo de un medidor del Siapa acompañan el letrero de “Aloha” que está al ingreso de un bar aparentemente abandonado en Periférico Sur.

A un año de llegada del coronavirus a México, este establecimiento no ha podido reabrir sus puertas a pesar de la reactivación económica.

“La gente cree ‘ya abrieron y regresan los bares y se llenan’. No, aparte cargamos con deudas, cargamos con compromisos con ciertos trabajadores que se les debe liquidación, rentas, en este caso pago de licencias, no es fácil”, indicó Fabián Hernández, dueño de Aloha.

Aloha Periférico Sur es parte de una cadena de cinco bares, de los cuales solo el establecimiento de Chapultepec ha vuelto a recibir clientes y para que esto sucediera pasó a manos de otra empresa en el modelo de franquicia.

De los restantes, uno fue cerrado de manera definitiva y dos están en proceso de reapertura, en uno de los casos con cambio de concepto y nuevos socios.

De tener 90 empleados, la empresa redujo la nómina a una cuarta parta como consecuencia también de la condonación de regalías a las franquicias que tienen en destinos de playa.

El Consejo de Bares, Discotecas y Centros de Espectáculos estima que el 40 % de las 3 mil 200 licencias que representa no volverá a abrir, cambian de concepto o de administración, tras casi un año sin tener autorización para operar como parte de las medidas preventivas del covid-19.

Entre marzo y diciembre del año pasado, 746 empresas cerraron de manera definitiva en Jalisco. Los sectores donde hubo más empresas quebradas fueron transporte y comunicaciones, servicios, construcción, industria de la transformación y en la industria extractiva, según datos del Instituto de Información Estadística y Geográfica del Estado.

Georgina García Solís