Las clases presenciales siguen en el sur de México pese al repunte de covid
Fotografía: EFE/Carlos López
Guadalajara, Jalisco.

Ante la falta de recursos y el regreso a clases presenciales, la clonación de libros y el reciclaje de cuadernos fueron algunas de las acciones que emprendieron madres de familia que tienen hijos en escuelas privadas, y que debían surtir listas de útiles con un valor superior a los dos mil pesos.

Uno de esos casos es el de Lupita y sus amigas, quienes tuvieron que hacer estas maniobras para que los estudiantes pudieran llegar al inicio del ciclo escolar presencial con todos los útiles.

Lupita reutilizó una Biblia, dos diccionarios y clonó dos libros de quinto grado de primaria.

Lupita gastó únicamente mil 100 pesos en libros, cuando el paquete entero costaba dos mil. Además, recicló otros útiles del ciclo escolar pasado, que fue totalmente en línea y cuyo desgaste fue mínimo.

“Otra es que yo hice, de unos cuadernos que me quedaron, pues ahí los junté, rompí las hojas que ya no servían y reciclé dos o tres cuadernos…Casi todo lo teníamos ya, y nuevo: el juego de simetría quedó ahí nuevo casi. Me pedían cuatro cuadernos profesionales, colores, lápices, pegamento, tijeras. Todo eso ya lo tengo”.

El colegio donde Lupita inscribió a su hijo antes exigía que los cuadernos fueran del modelo y la marca exactas, pero a raíz de la pandemia el plantel flexibilizó su lista de útiles. La crisis ha pegado fuertemente a las familias, las cuales hacen malabares para surtir la lista, comprar uniformes, pagar reinscripción y colegiatura.

La misma Lupita tiene otra hija en un kínder público, en el que sólo pagará una cuota de 750 pesos y tanto útiles, calzado y uniformes fueron proporcionados por el Gobierno.

Georgina García Solís