Susana Silvestre
Fotografía: Rocío López Fonseca
Guadalajara, Jalisco.

Este fin de semana se manifestaron varias asociaciones civiles que buscan a sus familiares desaparecidos, así como colectivos de la comunidad LGBT en el llamado Parque Rojo ubicado en Federalismo y Juárez.

Exigieron que se investigue la muerte de Susana Silvestre con perspectiva de género, con un enfoque diferenciado y que se retome este caso como ejemplo para el mejoramiento de los procesos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses para la búsqueda e identificación de personas, explicó la directora general y presidenta de la organización civil Diversidad Tlajomulco, Dayanna De La O Rivadeneira.

“Nos resulta alarmante que a pesar de que la familia de Susana acudió oportunamente a la institución y de haber aportado información suficiente para su identificación y reconocimiento para la recuperación del cuerpo, nuestra compañera Susana estuvo apunto de ser inhumada como una persona fallecida no identificada, lo cual haría que su familia y personas cercanas la hubieran seguido buscando indefinidamente”.

“Ni el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, ni el Ministerio Público que investiga la muerte fueron capaces de reunir las periciales y agotar las actas de investigación como se debió para dar con su identidad y regresar el cuerpo de Susana con su familia, una vez más constatamos que no podemos confiar en las instituciones del estado y constamos que somos las familias, los colectivos y la sociedad civil quienes tenemos que lidiar con este tipo de casos y los que tenemos que hacer el trabajo de las instituciones”.

Susana fue encontrada sin vida el 10 de octubre del 2020, su cuerpo fue recogido ese mismo día por Ciencias Forenses y a pesar de que su familia fue a reclamarla, el Instituto estuvo a punto de enterrarla como persona sin identificar.

Rocío López Fonseca