Fotografía: Fátima Aguilar
Guadalajara, Jalisco.

Una vez más, Casa Jalisco fue sede de una manifestación por parte de familias de desaparecidos que exigieron el cese de las omisiones por parte de la Fiscalía Estatal y que se ponga a buscar a sus desaparecidos.

Hacerlas esperar 72 horas para interponer una denuncia por desaparición, la negación a entregarles copias de sus carpetas de investigación, las nulas búsquedas y escasos avances de sus casos, son parte de las irregularidades en las que incurre la dependencia, según las manifestantes.

Concepción Belmontes busca a su hijo, Juan Antonio, desde 2016. Para interponer una denuncia la hicieron esperar 72 horas y después de casi cinco años, sólo un agente investigador se comunicó con ella para preguntar qué sabía de su hijo, nunca lo han buscado en campo, por eso, pide que al gobernador, Enrique Alfaro que también se despliegue un operativo para localizarlo, como se hizo con la familia Villaseñor Romo.

“¿Por qué también no lo hace con los nuestros? Los nuestros son como 12 mil desaparecidos, o sea es una suma incalculable, ¿por qué no se pone a trabajar, por qué no nos ayuda? Nosotros le ayudamos a estar sentado donde está. Necesitamos su apoyo, él hace caso omiso, el jueves aquí estuvimos, él se burló de nosotros porque quitó nuestras lonas, nuestras fotografías, pues por lo menos yo salgo, a ver yo las voy a ayudar, las voy a apoyar… nada”.

Los familiares integrados en los colectivos Huellas de Amor y Entre El Cielo y Tierra, volvieron a tapizar las vallas metálicas que protegen Casa Jalisco con las fotografías de quienes buscan, pues las que colocaron el jueves pasado ya habían sido retiradas.

Ambos colectivos se caracterizan por hacer búsquedas en campo, como una manera de suplir las omisiones desde el gobierno estatal. Cada semana se organizan en calles y colonias del Área Metropolitana para pegar fotografías y hacer movimientos de tierra en predios en busca de fosas clandestinas.

A María de Lourdes Ruiz, le desaparecieron dos hijos, primero a Alejandro en 2015 y luego a su hija María de Lourdes en 2020. Dice que las prácticas no cambian, el expediente de Alejandro está perdido, deberá empezar nuevamente la investigación, nadie ha salido a buscarlos y la información que aporta a la Fiscalía no es tomada en cuenta.

“Yo quiero saber cuanto más tengo que entregar para que Alfaro, para que la justicia empiece a buscar a mis hijos, ya son dos, dos los que tengo desaparecidos, cuántos más, aparte de los dos míos, son miles desaparecidos y nomás no nos dan la cara”.

En esta ocasión, las familias esperaban ser atendidas por la Fiscalía Estatal para que se les agendará una cita, y aunque un representante de la Secretaría General de Gobierno aseguró que se presentaría personal de la dependencia, no llegaron al sitio.

Fatima Aguilar