medicina CUTonalá
Fotografía: Ignacio Pérez Vegav- Archivo
Guadalajara, Jalisco.

Tienen una carga muy pesada en la escuela, su titulación y el examen para hacer una residencia médica es otro peso adicional, luego se enfrentan a largas jornadas de trabajo, muchas veces no tienen tiempo ni para comer.

Los estudiantes de medicina disponen de poco tiempo para hacer ejercicio y lo más paradójico es que no todos buscan ayuda para lidiar con la depresión, explicó la profesora del Centro Universitario de Tonalá, Carmen Leticia Aranda Gómez.

Explicó que un estudio publicado por la revista JAMA realizado en 2018 con más de 122 mil alumnos en 43 países arrojó que la depresión está presente en 27 % de los estudiantes.

La Organización Mundial de la Salud estima que ocho por ciento de la población joven tiene depresión así que los estudiantes de medicina tienen dos veces más probabilidad que el resto de los jóvenes.

“De esos 27 % de estudiantes hasta un 11 % llega a tener una ideación suicida y lo más lamentable es que de ese total de un 27 % solamente un 15 a un 16 % llega a buscar un tratamiento psiquiátrico”.

Para desarrollar una patología mental interfieren muchos factores, entre ellos la genética, además de la personalidad, personas muy introvertidas, una tendencia a no expresarse, quedarse callados y los diferentes estresores en su entorno, pero el puro hecho de ser estudiantes de medicina ya es un factor detonante, expuso la académica.

La demanda dentro del hospital llega a hablarse incluso de maltrato con autoridades, el riesgo de estar expuestos a enfermedades infectocontagiosas y convivir con fallecimientos de pacientes, la presión de muchos exámenes, las relaciones interpersonales a veces están afectadas por el poco tiempo del que disponen.

Elizabeth Ortiz