Fotografía: Fátima Aguilar
Guadalajara, Jalisco.

Debido al saqueo que viven las áreas naturales en la Zona Metropolitana de Guadalajara por parte de desarrolladores, es necesario y urgente el rescate del predio de 13.5 hectáreas en la zona de Huentitán donde a través del proyecto de Iconia se pretende construir más de mil 600 departamentos, coincidieron urbanistas y arquitectos de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

Durante el foro Defendamos la Ciudad, Recuperemos Nuestros Parques, organizado por los vecinos, activistas, especialistas y estudiantes que se mantienen en el predio renombrado como Parque Resistencia Huentitán, hace más de cinco semanas, el académico, Arturo Gleason Espíndola expuso que Iconia representa una raya más al tigre donde las autoridades estatales y municipales priorizan el interés económico sobre el medioambiente.

Refleja también una inconsistencia en el discurso gubernamental que hoy pide declarar una sequía en Jalisco, pero a la vez permite desarrollo inmobiliarios en áreas donde ya existe escasez de agua.

“Está parte se abastece por la Presa Calderón, entonces cómo es posible que por un lado decimos hay sequía, pero por otro lado seguimos autorizando, este edificio u otros complejos que se están dando en el AMG, cuando el oficial dice que no hay agua. Entonces ¿qué está sucediendo? Pues estamos viendo una impunidad monumental que cada vez el cinismo es más fuerte por parte de las autoridades”.

Advirtieron que permitir la construcción de Iconia genera no solo impactos ambientales en este terreno, sino en los ecosistemas vecinos y en la Salud de los ciudadanos por la contaminación de vehículos, auditiva y de áreas naturales por las aguas residuales de los departamentos.

Además, el proyecto representa un claro ejemplo de corrupción desde los gobiernos municipales, pues no se cumplió con la declaratoria de impacto ambiental y los desarrolladores nunca entregaron las obras a beneficio de municipio, estipuladas en el convenio, explica Salvador Dueñas, académico de esta institución.

“Viene a aplicarse como una evidente falla de una crisis institucional en los gobiernos municipales que desgraciadamente han venido gobernando a base de ocurrencias, no de una certeza, de un conocimiento del desarrollo Urbano sustentables en todos sus términos, medioambientales, económicos y sociales”.

La resistencia por parte de los defensores de este predio, lo convierte en un parque de la esperanza por recuperar lo público, dijo Jorge Fernández Acosta, académico de esta institución.

“Hay la esperanza de recuperar lo que es propio y de hacer lo necesario, lo propio para hacerlo lindo, para hacerlo un espacio realmente de convivencia y la dimensión económica, pues todos sabemos las implicaciones que podría tener para el medio ambiente positivo el hecho de que no es necesario invertir recursos para levantar torres sino que más bien hay que invertirlo para plantar árboles y recuperar el ambiente que requerimos”.

Los especialistas incitaron a la ciudadanía a defender este espacio, pues debería motivarlos que está bajo un liderazgo juvenil.

Sus defensores sentenciaron que no van a permitir la entrega de un espacio que le pertenece a la ciudadana porque los desarrolladores ni siquiera pagaron por él. Exigieron a las gobiernos municipal y estatal a emprender las acciones jurídicas para recuperar el predio.

Fatima Aguilar