Guadalajara, Jalisco.

Personal de Aeroméxico complica vuelo a especialista que llevaba órganos para trasplantar

El cargamento más valioso del vuelo comercial AM-948 de Aeroméxico, es este contenedor azul. En él hay riñones que van a salvar vidas. Cada minuto cuenta.

Todos: los encargados del Centro Nacional de Trasplantes, Aeronáutica Civil y la aerolínea ya debían saber desde la mañana quién hace el traslado y qué lleva, porque el tiempo vuela.

No es que tenga que estar tres horas en el aeropuerto, porque el hielo que lleva el contenedor se deshace y los órganos ya no estarían en el medio adecuado. Sí, hay prisa. Mucha.

La procuradora de órganos llegó faltando 20 minutos para abordar. Con eso es suficiente, porque se supone que todos recibieron el aviso, pero en el filtro los guardias empezaron a preguntar que a dónde va y si lleva los papeles, como si no se hubieran enterado.

A diferencia de viajar en otras aerolíneas, donde los trabajadores han tenido más sentido común, acá no le dieron asiento preferencial para facilitar la salida apenas llegara a Monterrey, donde esperaba el paciente. A ella le tocó a la mitad del avión.

Como era una hielera más grande que la usada para trasladar tejidos o córneas, no estaba el personal que ayudara a sujetar los asientos. Entonces, tuvieron que mandar a alguien de mantenimiento… y eso retrasó la salida.

No es la primera vez que tiene contratiempos en Aeroméxico. En dos traslados, este mismo año esperó 50 minutos sólo en el filtro y todo por el mismo detalle: los empleados dicen no estar enterados.

En Volaris, por ejemplo, tardó 10 minutos en fila. Ahí sólo revisaron su foto, escanearon el documento que llevaba y le dieron un asiento preferencial para bajar a tiempo.

Aunque el área de prensa de Aeroméxico aseguró a Canal 44 que no hubo tal retraso en el vuelo, el mismo piloto lo reconoció ante los pasajeros:

“Este es el vuelo 948 con destino a Monterrey. Pedirles una disculpa, primeramente, por la demora que tenemos en nuestra salida. Esto fue inicialmente, porque el avión llegó un poco tarde a esta posición y lo siguiente es que estamos esperando a una persona especialista, ya que llevamos una carga de órganos. Entonces, tiene que subir una persona especialista para poder asegurar la hielera con estos órganos. Una disculpa por esto. Trataremos dentro de toda la seguridad de llegar a itinerario a Monterrey”.

El Coordinador Hospitalario de Donación del Hospital Civil, Fray Antonio Alcalde, José Eduardo Tapia Alcalá, explicó el proceso de procuración, donación y trasplante:

  1. El Coordinador Hospitalario de Donación detecta el potencial donante en áreas críticas, unidades de cuidados intensivos y áreas de urgencia.
  2.  Evaluación del potencial donante. No todos los pacientes con muerte encefálica son candidatos para donar.
  3. Si la muerte encefálica fue a causa de arma de fuego o por atropellamiento, se trata de un caso médico legal. Entonces, la Fiscalía debe estar enterada y dar la aprobación para su abordaje.
  4. Confirmar la muerte encefálica por medio de estudios.
  5. Al estar firmada y confirmada la muerte encefálica, el Coordinador Hospitalario ya puede abordar a la familia y le da acompañamiento en el duelo. La familia acepta la donación o se desiste.
  6. El siguiente paso es la asignación y distribución de órganos, es cuando se hace la búsqueda de pacientes en lista de espera. Se respeta por orden y que sean compatibles.
  7. El Comité Interno de Trasplantes del hospital llama a los posibles receptores.
  8. Se lleva a cabo la procuración de órganos.

Por eso, la especialista que trasladaba los riñones no tenía tiempo que perder.

Tapia Alcalá explica que, aunque puede haber un margen de 24 horas para trasladar un riñón, entre más tiempo pasa, mayor es el riesgo de rechazo.

“Hay aerolíneas que tienen ya un convenio con el Centro Nacional de Trasplantes, sobre todo, para ese tipo de traslado que sí tienen ya un protocolo establecido, pero a veces por necesidad de una o de otra manera que dice el mismo cirujano: yo necesito moverme, con tal de venirme compro mi propio vuelo, etcétera, que en realidad no debe de ser así, lo hacen”.

En agosto de 2021, Aeroméxico informó que hizo alianza con el Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA) para facilitar el traslado de órganos y tejidos. Sin embargo, ese mismo mes y ahora en mayo a Claudia Barajas le ha tocado atestiguar que su protocolo no funcionó bien en este par de ocasiones porque el personal simplemente no supo qué hacer.


 

Lee el especial completo aquí:

Trasplantes: la otra crisis de Jalisco.

Elizabeth Ortiz

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