Fotografía: UdeG.
Guadalajara, Jalisco.

José Octavio Modesto Carrillo Aramburo es sordo profundo. Desde chico tenía que explicar en qué consiste su discapacidad. Por ejemplo, que con el aparato auditivo sólo puede escuchar ruidos, como el grito de una persona o el sonido de un claxon, pero no para una conversación.

Él dio la conferencia virtual “Los retos de una persona sorda en la vida cotidiana”, en el marco de las Conferencias por una Cultura de Paz, realizadas en el Centro Universitario de los Altos (CUAltos).

Él recuerda que sus compañeros de escuela cantaban mucho y él se aburría, pero la maestra comenzó a escribir la letra de las canciones y su mamá le explicaba de qué se trataban.

“Yo tuve la oportunidad de cantar en lengua de señas y fue muy emocionante, y mi mamá comenzó a llorar porque sintió mucha emoción de que yo estaba cantando el Día de las Madres, pero hubo un problema ese día: unas mamás de unos niños se quejaron de que yo estaba haciendo señas y pues fue un problema, pero por falta de información de que las mamás de los niños no sabían que yo estaba haciendo lengua de señas”.

Otro de los obstáculos que ha tenido sucedió recientemente, cuando viajó a la Ciudad de México y no pudo sacar dinero del banco. Al ir con un ejecutivo, le indicaron que debía llamar por teléfono para reportar la falla.

“Me acerqué a él y pues le dije que tenía duda sobre lo que acababa de pasar, que yo había ido al banco, que había puesto mi clave y quería retirar mi dinero, pero la máquina como que no estaba funcionando bien. Entonces, me dijo el hombre: mira, tú necesitas llamar al número que aparece ahí y pues yo le expliqué que era una persona sorda, yo no podía llamar al número del banco”.

Otra barrera para las personas sordas son las películas:

“Recientemente se aprobó una ley en el cine para poder poner subtítulos. Ahora es obligatorio que en todas las películas haya subtítulos porque, por ejemplo, para los oyentes es más fácil, las películas las doblan en español y ya las pueden entender, pero las personas que son sordas, pues no pueden escuchar. La verdad es que me dio mucha emoción esa ley, pero fui al cine y las letras están muy chiquitas o a veces no tienen subtítulos”.

El experto en lengua de señas mexicana dijo que la pandemia del COVID-19 vino a dificultar la manera en que las personas pueden comunicarse, por el uso obligatorio del cubrebocas que evita que puedan leer los labios, y no saben lo que les están diciendo.

Elizabeth Ortiz

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