Manantlán
Fotografía: Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial

Autlán de Navarro, JAl.

Por la gran cantidad de beneficios que aporta para la estabilidad de los ecosistemas y bienestar de los seres humanos, el valor de la vida silvestre es incalculable. La región agrícola de Autlán, El Grullo y El Limón se sustenta gracias a la captación de agua de los bosques; sin estos servicios ambientales, el valle sería un páramo.

La fauna silvestre de esta región juega un papel importante en el aporte de proteína para comunidades que cazan para subsistir. Los animales silvestres, por ejemplo, también fungen como polinizadores y dispersores de semillas: piezas clave en el equilibrio ecológico. La presencia de determinadas especies en el ecosistema, como las nutrias observadas en la zona alta de la estación científica Las Joyas en la Sierra de Manantlán, son indicadores de calidad ambiental.

No obstante, el delicado equilibrio ecológico de las especies silvestres de la región Costa Sur y Sierra de Amula se encuentra amenazado por actividades humanas que ocasionan desequilibrios, tales como la deforestación y los incendios forestales provocados por el ser humano, advirtió el maestro en ciencias, Luis Eugenio Rivera Cervantes, responsable de la Unidad de Rescate de Fauna Silvestre del Centro universitario de la Costa Sur.

“Estamos teniendo un grave problema de tala clandestina. Es común ver por las noches o ya a plena luz del día de forma impune como van camiones llenos de madera, están siendo arrasados nuestros bosques, no solo en la Costa Sur, también en la Sierra Occidental, en Mascota y por Talpa, por ejemplo. Tenemos también el problema recurrente del estiaje y, con ello, los incendios forestales; todos ellos provocados directa o indirectamente por el ser humano, en algunos casos quemas agrícolas mal controladas que causan un gran impacto ecológico hacia la flora y la fauna”

A la extracción clandestina de plantas y animales, se suma la contaminación y el uso indiscriminado de pesticidas a las amenazas que enfrenta la vida silvestre en esta región.

“También tenemos el grave problema de la contaminación. En esta zona cañera se sigue quemando la caña, estamos propiciando toneladas de dióxido de carbono a la atmosfera, eso también afecta al entorno natural y, de forma más drástica, a la fauna silvestre que estamos matando, pobres animales quedan encerrados y mueren quemados. También tenemos el caso del uso indiscriminado de pesticidas que son contraproducentes no solamente para los animales, también para nosotros como parte del grupo del reino animal”

Esta problemática se agudiza con la falta de acciones de las autoridades. Luis Eugenio Rivera Cervantes señala que México es uno de los países con las mejores leyes y reglamentaciones para el cuidado ambiental; el grave problema es que estas leyes no se aplican. Además, las dependencias federales encargadas de la salvaguarda de recursos naturales y vida silvestre no tienen el presupuesto, equipo o personal suficiente para atender las problemáticas que enfrentan.

“Yo subo a la página de la Profepa denuncias anónimas y ahí se quedan. Cuando tú vas y tienes la oportunidad de saludar a algún funcionario de Profepa en el Estado de Jalisco, te das cuenta que no tienen presupuesto. No tienen vehículos, no tienen dinero para reparar sus vehículos, para todo Jalisco tienen dos o tres inspectores”

Para el investigador, el Gobierno federal no ha cumplido con las expectativas generadas para el manejo y conservación de recursos naturales. “Los defensores ambientales siguen siendo perseguidos y asesinados al igual que los periodistas y no pasa nada”, concluyó el académico.

Antonio Díaz

Deja un Comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here