Fotografía: EFE/ José Luis De La Cruz

Ciudad de México, México. 

La desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, en el sur de México, cumple el próximo lunes ocho años en un panorama de reclamos por parte de los padres de los jóvenes y sus compañeros pero con algunos avances por parte del Gobierno de México, cuyo mandatario, Andrés Manuel López Obrador, prometió incluso antes de llegar a la presidencia que el caso se esclarecería.

Estas son las cinco claves para entender el caso, que llega a su octavo aniversario siendo reconocido por el más reciente informe de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia como “crimen de Estado”, con nuevas detenciones y órdenes de detención, y la confirmación explícita de la participación en los hechos de autoridades de todos los niveles.

 Las dos verdades

Según el Gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018), policías corruptos de Iguala, Guerrero, detuvieron a los estudiantes de la escuela normal para maestros de Ayotzinapa la noche del 26 de septiembre de 2014, cuando tomaron autobuses para ir a la marcha del 2 de octubre en la capital.

La versión de la Administración de Peña Nieto, que llamó “la verdad histórica”, indica que los agentes entregaron a los estudiantes al cártel Guerreros Unidos, que los asesinó e incineró en un basurero del municipio de Cocula tras un ataque que dejó seis muertos además de los 43 desaparecidos.

Pero los familiares y una investigación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) cuestionaron la “verdad histórica” al señalar que no pudieron quemar los cuerpos en ese lugar.

Estudiantes identificados

Asimismo, la Comisión de la Verdad, creada por el presidente Andrés Manuel López Obrador tras asumir en 2018, identificó en 2020 los restos de Christian Alfonso Rodríguez y en junio pasado de Jhosivani Guerrero en la barranca de la Carnicería, a un kilómetro del basurero y sin marcas de fuego.

Por ello, el Gobierno de López Obrador considera que este hallazgo “derrumba” la “verdad histórica” de Peña Nieto.

Además de Christian y Alfonso, las autoridades identificaron los restos de Alexander Mora en diciembre de 2014.

Un “Crimen de Estado”

El más reciente informe de la Comisión para la Verdad presentado el pasado 18 de agosto, concluyó que la desaparición de los 43 estudiantes mexicanos de Ayotzinapa fue un “crimen de Estado” en el que estuvieron involucradas autoridades de todos los niveles y que no hay indicios de que estén vivos.

Pocos días después, el 26 de agosto, los padres de los jóvenes aseguraron que seguirán buscando a sus hijos con vida hasta que haya pruebas “objetivas, científicas e indubitables” de que están muertos.

Aun así, reconocieron la importancia de que el Gobierno estableciera con claridad a participación de las fuerzas armadas y otras autoridades pero recordaron que ya desde hace años las familias y diversas organizaciones venían diciendo que era un crimen de Estado.

Implicados y detenidos

El presidente López Obrador declaró el 22 de agosto que no habrá impunidad para quienes participaron en la desaparición de los estudiantes y “aseveró que están siendo juzgados”, después de la detención del exfiscal Jesús Murillo Karam.

El 19 de agosto fue detenido Murillo Karam, acusado por la Fiscalía de desaparición forzada, tortura y obstrucción a la Justicia.

El Gobierno de México también busca extraditar de Israel desde septiembre de 2020 a Tomás Zerón, exdirector de la extinta Agencia de Investigación Criminal, considerado uno de los autores clave de la “verdad histórica”.

Además, pocas horas después se anunció que se había emitido orden de detención en contra de 83 personas, entre ellas 20 mandos militares y otros cargos de los batallones de la ciudad de Iguala.

La semana pasada fueron detenidos el general José Rodríguez Pérez, el capitán José Martínez Crespo, el sargento Eduardo Mota Esquivel y el subteniente Fabian Alejandro Pirita Ochoa.

Anteriormente habían sido detenidas más de 100 personas -entre ellas integrantes del cártel de Guerreros Unidos, policías federales y municipales- pero algunos de ellos fueron liberados.

Las lagunas del caso Ayotzinapa

La gran incógnita, casi ocho años después, continúa siendo dónde están los 43 estudiantes, aunque se encontraron restos de tres de ellos.

Pero también se desconoce, en caso de que hubieran sido ejecutados, quién fue la persona que dio la orden y cuál fue el motivo, puesto que las teorías que se manejan todavía son varias.

Tampoco se sabe con precisión si había algún vínculo entre autoridades de diferentes niveles con en arco ni, de haberlo, cuál sería.

Por último, se desconoce por qué el Gobierno de Peña Nieto creó la “verdad histórica”.

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