Fotografía: AFP
Washington, EEUU.

Estados Unidos acusó este lunes por primera vez a Irán de estar directamente implicado en “la muerte probable” del exagente del FBI Bob Levinson, que desapareció hace 13 años, y impuso sanciones a dos agentes de inteligencia iraníes.

Un mes antes de que el presidente electo, Joe Biden, sea investido, la administración de Donald Trump instó a su sucesor a dar prioridad a la liberación de al menos tres estadounidenses detenidos en Irán.

El demócrata Biden ya anunció su intención de retomar la vía diplomática con Teherán, después de que las relaciones con Washington se deterioraran durante el mandato de Trump.

“El gobierno de Irán prometió dar asistencia para traer a Bob Levinson a casa, pero nunca lo ha llevado a cabo”, declaró en un comunicado Christopher Wray, el director del FBI, la policía federal estadounidense.

“La verdad es que agentes de la inteligencia iraní, con la aprobación de altos funcionarios iraníes, estuvieron implicados en el secuestro y la detención de Bob”, añadió.

En un intercambio con periodistas, otro alto funcionario de Washington dijo que el “gobierno estadounidense llegó a la conclusión que todas las pruebas (…) parecen indicar que Bob murió en cautiverio”.

Washington siempre afirmó que Levinson no trabajaba para el gobierno estadounidense cuando desapareció en marzo de 2007, en la isla de Kish, en el Golfo. En aquel momento hacía unos 10 años que se había retirado del FBI.

Pero, según el Washington Post, trabajaba para la CIA e iba a reunirse con un informante para hablar del programa nuclear iraní.