Deterioro de la salud mental: la otra consecuencia del COVID-19
Fotografía: EFE / Ernesto Guzmán Jr / Referencial




Guadalajara, Jalisco. 

Las crisis que ha provocado la pandemia generada por el COVID-19 son múltiples y profundas. Una de las quizá menos nombradas en la lista de estragos, es la que tiene que ver con el deterioro de la salud mental de las personas que suman en México ya los 50 días en confinamiento, que ha incidido en un incremento de atenciones psicológicas.

Así lo informó el director de Psicología de las emergencias del Colegio de Profesionales de la Psicología del Estado de Jalisco, Jesús David Palomino Esparza, encargado del programa emergente de atención psicológica gratuita por la contingencia, que a través de una línea telefónica y redes sociales, atiende las 24 horas a las personas que requieran una intervención para contener la crisis emocional por la que pudieran atravesar y que principalmente son reveladas por períodos de ansiedad, tristeza e incertidumbre.

"Generalmente creen que todo es ansiedad, si bien es cierto que ha sido uno de los temas principales o una de las problemáticas principales que se han atendido, no es la única, a parte de preocupación constante y angustia, tenemos por ahí dificultades para conciliar el sueño, problemas de insomnio, a veces también existen un estado de tristeza profunda, de desesperanza, esta incertidumbre de que tal vez ya no voy a tener un empleo, ya no se cómo hacerle para poder generar ingresos, hay unas dificultades en cuanto a las relaciones familiares".

La situación que obligó al mundo entero a parar el ritmo y modificar formas de vida, llegó también a trastocar las maneras en las que nos relacionamos, sobre todo en el núcleo familiar donde de un día a otro las familias tuvieron que convivir mas tiempo en los hogares, que se convirtieron también en aulas u oficinas sin que se tengan los espacios suficientes para el desarrollo personal de cada integrante lo que comenzó a generar situaciones de violencia y agresiones.

Además de problemas de comunicación y apatía generalizada, ante esto, la recomendación que hacen los integrantes del Colegio de  Profesionales de la Psicología es repasar mentalmente cómo eran los hábitos previos a la contingencia y tratar de adecuarlos al nuevo estilo de vivir, plantearse metas por día para tener las horas organizadas y no comenzar a la deriva, generar motivaciones nuevas y sobre todo, identificar las emociones, como explica Jesús David Palomino.

"Uno de los principales tipos que nosotros recomendamos es evaluar cómo era su comportamiento o su estado normal habitual antes de la situación de la contingencia, esto es importante para poder identificar qué ha cambiado a razón de la contingencia. Si yo anteriormente era una persona muy activa y a razón de la contingencia deje de serlo pues probablemente ahí esta una de las problemáticas y entonces tenemos que tomar estrategias para poder desarrollar este nivel de actividad que se tenía antes o si yo antes era una persona muy alegre y a razón de la contingencia he dejado de serlo o me he mostrado más irritable pues empiezo a detectar qué áreas pueden ser las que están siendo dañadas". 

La línea telefónica de atención psicológica gratuita es 3322379799 y se puede hacer llamada o contactarlos por WhatsApp, o en la página de Facebook Atención Psicológica ante COVID-19. En ambos medios se otorgan primeros auxilios psicológicos, contención de crisis y asesorías para salir de los estados de irritabilidad o frustración que se generan durante los días de encierro e incertidumbre por la salud y la economía de las familias.


Celia Niño